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Pepe se sienta en el banquillo

El madridista conocerá hoy su sanción

HUGO JIMÉNEZ

No en cuerpo, pero sí en alma, Pepe se sentará este mediodía en el banquillo de los acusados. El Comité de Competición se reúne en Las Rozas para dictaminar la sanción al central portugués por los incidentes acontecidos durante el Madrid-Getafe del pasado martes. Todo hace presagiar, y lo contrario resultaría sorprendente, que el castigo que le impondrá será ejemplar.

Pepe tendrá que hacer frente a una dura sanción por la doble agresión a Casquero y Albín, además de los insultos al cuarto árbitro y la propia expulsión que llegó con el penalti. El portugués se expone a una sanción de entre 6 y 28 partidos y lo que parece seguro es que se perderá, al menos, lo que resta de competición.

En el Madrid, que de momento no se han pronunciado sobre su intención de recurrir o no la sanción, son muy pesimistas con la decisión del comité. Sin embargo, en el club blanco piensan que el arrepentimiento público del jugador tras finalizar el choque algo que no fue reseñado en el acta arbitral puede rebajar mínimamente el castigo. Competición tendrá que valorar si se pueden considerar como arrepentimiento espontáneo las declaraciones de Pepe pidiendo perdón.

El Madrid podría, incluso, esperar a que cumpliera la sanción por la expulsión y, luego, solicitar al Comité de Disciplina Deportiva la suspensión cautelar del resto de la sanción para que jugara lo que queda de temporada. Esto es algo poco probable.

Ayer, el portugués parecía un alma en pena en su regreso a los entrenamientos. Sin la sonrisa que le caracteriza y más cohibido de lo habitual, Pepe no encontró alivio ni siquiera en las muestras de afecto de sus compañeros. Está hundido anímicamente y la gente que convive a diario con él se lo nota. "Nunca he visto así a Pepe. Está atravesando sus peores días como futbolista, pero es mi amigo y siempre ha estado a mi lado, así que yo voy a estar ahora con él", indicó Marcelo, su mejor amigo dentro del vestuario.

El mundo del fútbol se ha pronunciado rotundamente en contra de las agresiones del central madridista, algo que le ha sumido en una gran depresión. "La agresión de Pepe es inexplicable y lamentable", señaló ayer desde Barcelona Iniesta. Al otro lado del puente aéreo, las sensaciones son muy similares: "Disculpar a Pepe no sería lo correcto", indicó Vicente del Bosque, seleccionador nacional, una de las personas que mejor conoce la idiosincrasia madridista.

Ante toda esta corriente de críticas por su deplorable conducta, Pepe se confesó ayer en una entrevista exclusiva concedida al diario Marca, en la que explicó más relajado lo ocurrido. "No me reconozco en esos momentos. Perdí el control. El penalti me volvió loco y luego vino todo lo demás", reconoció el jugador.

Pepe asegura que el martes pasado "fue el peor día de mi vida" y llegó a decir que "estoy muy triste y hoy no tengo ganas de volver a jugar al fútbol. Si no tengo forma de volver a jugar, me dedicaré a otra cosa", añadió. Como colofón a la entrevista de Marca, Pepe se arrepintió una vez más: "Tengo claro que no volveré a hacer algo así".

A la espera de la sanción que privará al Madrid del concurso de Pepe, ayer se encendieron las alarmas en Valdebebas, pues a las bajas para Sevilla de Sneijder, Robben y la duda de Higuaín, se podría sumar la ausencia de Huntelaar, que arrastra molestias musculares.

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