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Pico, pala... y corrupción

Esperanza Aguirre celebra seis años al frente de la Comunidad de Madrid

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Hace unas semanas, en plena polémica por su plantón a Mariano Rajoy en el Comité Ejecutivo Nacional, Esperanza Aguirre sorprendió con una nueva máxima: la de no hacer declaraciones con zapato plano. Este jueves, tocaba tacón. La presidenta de la Comunidad de Madrid se rodeó de la plana mayor de los conservadores madrileños para celebrar sus seis años al frente del Gobierno regional. Lo hizo en un acto en Navalcarnero bajo uno de los lemas del que más le gusta tirar en sus discursos ante simpatizantes y militantes: 'Pico y pala'.

En su intervención, de 25 minutos de duración, Aguirre realizó un balance de sus seis años al frente de la Comunidad, obviando por completo los escándalos de corrupción que han salpicado a su partido. Los más recientes, el caso Gürtel en el que el PP madrileño ha llegado a tener tres alcaldes y tres diputados imputados y el de la red de espionaje a cargos del PP como el vicealcalde de Madrid, Manuel Cobo. Quizá, sólo un mensaje en clave interna: 'Las mujeres y hombres del PP tenemos que estar a la altura de nuestras responsabilidades. Como militantes políticos, en un momento como este, tenemos que estar más cerca de los ciudadanos para escuchar sus demandas'.

'Yo voy a estar en primera línea', asegura la líder del PP de Madrid

Sobre su futuro, tocada por su enfrentamiento con la dirección nacional a cuenta de la renovación de los órganos de Gobierno de Caja Madrid, también lanzó alguna pista. 'Yo voy a estar en primera línea, junto a todos vosotros', dijo casi al final de su discurso. No está dispuesta a tirar la toalla pese a que destacados dirigentes de su partido no le perdonan su ausencia en el Comité Ejecutivo Nacional del pasado 3 de noviembre, días después de que Cobo le dedicara duras críticas en una entrevista. 'Pico y pala, eso es lo que tenemos que hacer', repetía la presidenta, mientras el público le premiaba con gritos de 'guapa', 'que Dios te bendiga' o 'no cambies nunca'.

A la hora de hacer balance de sus seis años, Aguirre tiró de los nuevos 100 kilómetros de la red de metro, de nuevos hospitales, de los colegios bilingües y del hecho de que la Comunidad de Madrid reciba el 82% de la inversión extranjera que llega a España. En este sentido, se jactó de que pese a las críticas de los adversarios y los escépticos, su Gobierno ha cumplido sus compromisos con los ciudadanos.

No hizo ni una mención a los escándalos que afectan a su equipo

Una vez más, la presidenta reivindicó a la Comunidad de Madrid como uno de los principales graneros de votos del partido presidido por Mariano Rajoy: 'No hemos hecho más que subir el número de votos en estos seis años', insistió. Y convirtió al presidente del Gobierno en el protagonista de su discurso.

A juicio de Aguirre, José Luis Rodríguez Zapatero recurre a medidas 'demagógicas, populistas y equivocadas' contra la crisis. 'Sigue erre que erre con el plan E, que consiste en abrir zanjas para después cerrarlas', espetó. Además, acusó al líder del Ejecutivo de ponerse al lado de los sindicatos y en contra de los empresarios para 'evitar una huelga general'. Todo, frente a la Comunidad de Madrid, que ha luchado por 'apretarse el cinturón' y las 'constantes' bajadas de impuestos.

El alcalde de Navalcarnero (PP), Baltasar Santos, fue el encargado de hacer una férrea defensa de la jefa, como cariñosamente llaman a Aguirre en su equipo.

Reclama a los militantes estar 'a la altura de las responsabilidades'

Santos aseguró que el puesto de la presidenta madrileña es un destino de 'infinitas soledades. Todos vamos a ella, pero no sabemos si ella tiene en quién apoyarse'. Incluso fue más allá cuando aseguró que 'no se puede ser líder y liderar este proyecto siendo sumiso', sino siendo 'una defensora a ultranza de la libertad'.

Al final del acto, el himno del PP en su versión tecno animó a Aguirre a seguir el ritmo mientras agitaba las manos intentando gestualizar el 'pico y pala' que demanda a los suyos. Sólo quedaba la foto: la de la plana mayor del PP de Madrid arropando a la presidenta. Y fue ella misma la que les animó a subir al escenario. Dicen los que la conocen que se encuentra en buena forma, que sólo tiene ojos para la Comunidad de Madrid.

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