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La planta de Ford afronta la negociación por 600 despidos a vuelta de vacaciones

EFE

La planta de Ford en Almussafes encara la negociación de la reducción del número de 600 empleados despedidos a la vuelta de las vacaciones, el próximo lunes, tras tres semanas de descanso.

A partir de la próxima semana comenzará la negociación del expediente de regulación de empleo (ERE), que en principio se hará a través de "acciones voluntarias" y que supondrá una reestructuración para "asegurar la futura viabilidad" de la factoría, según indicó la dirección de Ford España el pasado 31 de julio.

Ese día, el último laborable antes de las vacaciones, Ford anunció la reducción de 600 trabajadores en la planta -que tiene una plantilla de unos 7.100 empleados- por la disminución de la producción prevista para el cuarto trimestre del año a 1.460 vehículos diarios.

La caída del mercado de automóviles nuevos en Europa ha motivado el paso de tres a dos turnos de producción y varios expedientes encadenados de suspensión temporal de empleo en la planta valenciana desde septiembre de 2008.

En el último trimestre del año pasado se aplicó un expediente temporal a 990 trabajadores de los departamentos de producción de vehículos y los departamentos auxiliadores y de apoyo a la producción.

Para el primer semestre de 2009 se propuso otro ajuste temporal, esta vez de 16 días para 4.577 empleados, la mayoría de la plantilla, además de una suspensión de 75 días laborables para los 500 trabajadores de la planta de motores desde marzo de este año a marzo de 2010.

En mayo se comenzó a aplicar una suspensión temporal de empleo hasta el mes de diciembre para 1.100 trabajadores de las áreas de fabricación de vehículos y departamentos auxiliares que supone la eliminación temporal de un turno de trabajo, pero en junio la Generalitat decidió reducirlo a un máximo de 294 empleados debido a la evolución del mercado automovilístico.

Este ERE se volverá a revisar en septiembre y el sindicato CCOO ya ha avanzado que alegará que la multinacional obtuvo en su división de Europa unos beneficios de 97 millones de euros en el segundo trimestre del año.

Finalmente, la "necesaria" reestructuración de la planta impulsada por la dirección y en la que ha coincidido el sindicato mayoritario en la factoría, UGT, ha desembocado en un expediente de extinción de empleos.

También tras el verano se retomarán las conversaciones entre la dirección y el comité de empresa sobre el nuevo convenio colectivo, cuya negociación ha estado paralizada durante dos meses después de que el principio de acuerdo alcanzado entre la dirección y la UGT fuera rechazado por la asamblea de trabajadores.

Según la UGT, el convenio debería estar listo antes de fin de año y servirá para proteger la planta "de la tormenta de reconversiones" que se van a producir en el sector del automóvil en los próximos años.

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