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Un "plus de exigencia" diferente

Las actuaciones de Francisco Camps y Ricardo Costa no han sido valoradas de la misma forma

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El presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, trató ayer de distinguir entre la situación de Ricardo Costa, al que acaba de destituir como secretario general y portavoz parlamentario en la Comunidad Valenciana, y la del president de la Generalitat, Francisco Camps.

Lo hizo apelando al 'plus de exigencia' que, según explicó, debe pedirse al número dos del partido, 'sin perjuicio de su trabajo y honradez personal'. En cambio, para Rajoy, dicho plus no debe ser aplicado a Camps, quien por tanto no es 'merecedor de ser cesado'.

El principal vínculo del jefe valenciano de la trama, Álvaro Pérez, ‘El Bigotes', con el PP valenciano y con la Generalitat no es otro que Camps. En una conversación grabada por la Policía el pasado mes de enero, quedó constancia de su estrecha relación. En ella, el president se refería a Álvaro Pérez como 'amiguito del alma' y declaraba quererle 'un huevo', a lo que ‘El Bigotes' respondía con una declaración de fidelidad eterna. 

En la parte del sumario hecha pública, hay numerosas referencias al papel que Costa, hasta el martes número dos de los conservadores valencianos, jugaba para la trama corrupta. Él era el que negociaba con ‘El Bigotes’ cómo resolver la deuda pendiente que el PP tenía con Orange Market. En una ocasión, llegó a pedirle ayuda para que, echando mano de su influencia, Camps le nombrara consejero de la Generalitat. 

Las conclusiones del informe policial sobre la financiación ilegal del PP valenciano, ya en manos del juez Pedreira, ponen de manifiesto la existencia de “una vinculación directa con responsables del PPCV y de los órganos de Gobierno de la Comunidad Valenciana”, cuyo máximo responsable, en ambos casos, es el president de la Generalitat y del partido, Francisco Camps.

Según un informe de la Brigada de Blanqueo de Capitales de la Policía, Ricardo Costa, en su condición de secretario general del PP de la Comunidad Valenciana, era “el canalizador de los pagos con fondos ajenos al sistema financiero” que llegaban a la formación conservadora, muchos de ellos a través de donaciones de empresarios con contratos en vigor con la Generalitat.

Orange Market, como acredita la investigación judicial, hizo de la Generalitat Valenciana, presidida por Francisco Camps, su principal cliente, hasta el punto de que las adjudicaciones recibidas de consejerías y entes públicos bajo su responsabilidad entre los años 2005 y 2009 superaron los siete millones de euros. Un éxito para una empresa con apenas cinco empleados.

Costa, como él mismo repitió el martes, no tiene responsabilidad directa en la Generalitat, la administración que contrataba con Orange Market, porque su único puesto, además de secretario general del PP, era el de diputado. No obstante, a la Policía le consta que llegó a reunirse con ‘El Bigotes’ para hablar de lo que la Generalitat debía a las empresas de la ‘red Gürtel’.  

El Tribunal Superior de Valencia aceptó que, de los hechos investigados hasta ahora, se desprende que los trajes, ropa y calzado que el president dijo haber pagado en Milano y Forever Young fueron abonados por Orange Market. El juez José Flors sugirió incluso que Camps mintió cuando declaró haber pagado por algo que era en realidad un obsequio de la ‘trama Gurtel’.

La causa judicial abierta en relación con los trajes que Orange Market pagó a Francisco Camps, archivada por la Sala de lo Civil y lo Penal del Tribunal Superior de Valencia y ahora pendiente de recurso en el Tribunal Supremo, es la misma que se siguió contra Costa, con la diferencia de que los cargos contra este último fueron archivados por unanimidad porque no era miembro de la Generalitat. 

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