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El presidente de Seat critica a los anteriores gestores

Muir, en el puesto desde septiembre, dice que España "no sabe venderse".

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"Hay que cambiar a las personas, es necesario una inyección de nueva sabia. Voy a echar a los que no están remando", afirmó ayer sin ningún reparo el nuevo presidente de Seat, James Muir, en su primera intervención pública. En el cargo desde septiembre, este británico, el primero al frente de la filial de Volkswagen tras cuatro presidentes alemanes, no dudó en criticar la gestión de sus antecesores.

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Muir aseguró que durante muchos años ha faltado liderazgo en Seat. La marca "no cuenta con una personalidad nítida. Se la ve como una institución", dijo. Necesitada de reconocimiento como marca en Europa, aseguró estar sorprendido porque existe "más ganas" en Alemania de que Seat tenga éxito, país donde se ubica la sede de su propietaria Volkswagen, que en España.

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El presidente vio parte del problemas en su propio equipo gestor: "Hay gente que rema y gente que está sentada con los brazos cruzados". Señaló que no todos los que están en la firma son válidos y que, tras deshacerse de los que no lo son, encontrará "gente que le dé al remo".

Muir no sólo cuestionó la gestión de su antecesor, Eric Schmitt, por falta de liderazgo, sino también por su estrategia de mercado. Seat abandonará el objetivo de producir 800.000 unidades y de crecer en Latinoamérica, y dejará atrás modelos como el Altea y el Toledo para centrarse en los jóvenes y deportivos Ibiza y León. Muir subrayó que es el primer presidente contratado directamente por Seat y no por Volkswagen. "Si Seat se hunde yo me hundo", señaló. También vio carencias en España como país porque "no sabe venderse al exterior", "no está innovando". Hasta el punto de que "el crecimiento español ha venido dado, no se ha luchado".

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La suya fue la intervención más polémica del Encuentro de Automoción de la escuela de negocios IESE. El director general de Nissan en España, Fumiaki Matsumoto, consideró necesario recurrir a la innovación para que el sector del automóvil "no acabe como el textil" en España, y dijo que luchará para que el coche eléctrico de Nissan se fabrique en Barcelona.

 

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