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La presión sobre la deuda lusa sigue al alza el día en que regresa al mercado

EFE

La presión sobre la deuda soberana de Portugal volvió a incrementarse hoy, cuando el país luso regresa al mercado primario para intentar colocar 1.750 millones de euros en títulos a tres y seis meses.

Ésta será la primera subasta de bonos lusos desde que Portugal solicitara oficialmente la ayuda de la Unon Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), el pasado 6 de abril, debido a sus dificultades para acceder a financiación por los elevados intereses que penalizan su deuda.

Mientras tanto, en el mercado secundario -donde se produce la compraventa de estos mismos títulos y en el que sólo participan entidades financieras-, la rentabilidad exigida para adquirir obligaciones portuguesas siguió en aumento y batió nuevos máximos históricos.

La deuda soberana de Portugal a diez años cotizaba a primera hora de la mañana al 9,127 %, lo que supone un nuevo récord desde la entrada en vigor del euro y disparaba el diferencial con los títulos alemanes a este mismo plazo a 580,9 puntos base.

Las obligaciones con vencimiento a cinco años continuaban con su escalada y se situaban ya en el 10,778 %, cada vez más cerca de superar una nueva barrera, la del 11 %.

También la deuda lusa a dos años seguía por los mismos derroteros y alcanzaba el 10,172 %, 5,5 veces más alto que el interés al que cotiza el bono germano, utilizado habitualmente como referencia.

La petición de rescate realizada por Portugal no ha servido de momento para que remita la presión sobre su deuda, pese a las reuniones que mantienen estos días en Lisboa representantes de la Comisión Europea (CE), el Banco Central Europeo (BCE) y el FMI con los sectores más representativos de la vida política y económica lusa.

Por el momento, la troika ya ha tenido contactos con el Ministerio de Finanzas, el Banco de Portugal, los partidos de centroderecha lusos -actualmente en la oposición- y sindicatos, y hoy mismo tienen previsto encontrarse con las patronales.

El rescate financiero del país luso está estimado en cerca de 80.000 millones de euros para los próximos tres años, y su negociación se produce con el Gobierno en funciones tras la dimisión del primer ministro, el socialista José Sócrates, y en un ambiente de campaña preelectoral debido a los comicios legislativos del próximo 5 de junio.

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