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El preso más preso de todos los presos

O. LÓPEZ-FONSECA

Hay gente que por aparecer en ese compendio de estupideces que es el Libro Guinness es capaz de cualquier cosa. No contarse las uñas durante décadas. Tatuarse hasta las encías. Convocar a centenares de mujeres para desinflar el mayor número de globos en un minuto Otros, sin embargo, lo consiguen sin buscarlo. Y, además, en el difícil mundo de las cárceles españolas, donde, a la vista del número de inquilinos que tienen unos 76.000, es evidente que hay una gran competencia. De hecho, varios son los presos que se disputan el título de preso más preso de todos los presos. Es decir, quién lleva más tiempo entre rejas.

En esto, como en muchos deportes olímpicos, hay dos modalidades. Una, la de permanencia ininterrumpida. La segunda, la que admite periodos de descanso lejos de una prisión. En la primera, the winner is el etarra José María Sagardui, Gatza, quien en julio cumplió 29 de sus 51 años detrás de los barrotes. Una larga temporada que le ha permitido conocer trece cárceles, entre ellas la de Jaén, donde se encuentra recluido. Ahí cumplirá el año que le queda entre rejas. Lo cierto es que Sagardui, que fue condenado por el asesinato de un policía municipal de Gernika, podía haber salido hace tiempo, pero intentó fugarse y le pillaron. Por ello, le retiraron todas las redenciones y ahí está, batiendo récords a la espera de que alguno de sus compañeros gudaris le iguale e, incluso, le supere.

Eduardo Tagua nació en prisión y prefiere vivir en prisión. Llegó a acampar frente a una cárcel para que le dejaran entrar

La segunda modalidad está mucho más reñida. Miguel Francisco Montes Neiro lleva en prisión desde el 7 de octubre de 1976 y, según tiene previsto, no saldrá hasta mayo de 2012. Es decir, 33 años como inquilino de las cárceles españolas, a los que podría sumar los tres que dice que le quedan. Todo un récord con trampa. No los ha disfrutado de un tirón. Entre medias ha tenido meses en libertad condicional, además de que tras algún permiso se le olvidó regresar a su celda y la Policía tuvo que ir a buscarlo. Su actual estancia, de sólo 15 años, arranca en mayo de 1994. En eso le gana de largo el segundo candidato, Manuel Pinteño Sánchez. Este recluso no ha pisado la calle desde diciembre de 1984, es decir, en los últimos 25 años. Y aún le queda un lustro para cumplir la condena por asesinato que consta en su expediente. Su candidatura sólo tiene un pero: su primer ingreso es de octubre de 1977, por lo que sólo se han cumplido 31 años y diez meses desde su bautismo carcelario.

Aunque, para muchos, el preso más preso de todos los presos es Eduardo Tagua Leceno, un hombre de 70 años de edad que ha pasado más de 50 de ellos en prisión. Tagua, que desde 2007 cumple dos años por estafa y 6 meses por quebrantamiento de condena, nació en 1939 en la prisión de Málaga, donde estaba recluida su madre.

Desde entonces, ha estado tanto tiempo en la cárcel, que la considera su verdadera casa. Tan es así que en noviembre de 2006, cuando fue excarcelado tras cumplir una de sus mil y una penas, acampó frente a la prisión para exigir que le dejaran volver a su celda. "En la calle hay mucho asesino suelto", esgrimió. Y razón no le faltaba. Como él sabe mejor que nadie, los que están en prisión están todos cogidos.

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