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Los presos etarras a favor de pagar las fianzas

Rechazan la propuesta de la dirección de la banda de no pagar fianzas alegando que sí se pagan "por unos cuantos mandatarios de la izquierda abertzale"

VASCO PRESS

Los presos de ETA han rechazado una propuesta de la dirección de la banda terrorista para no pagar fianzas que permiten a los detenidos salir en libertad provisional.

La decisión se ha tomado después de un debate desarrollado en los últimos meses entre los reclusos y a cuyas conclusiones ha tenido acceso la agencia "Vasco Press". La dirección de ETA, mediante un documento enviado a los internos el pasado año, planteó un rechazo al pago de las fianzas lo que supondría para muchos detenidos el ingreso en prisión preventiva o la continuidad en la cárcel en lugar de disfrutar de la libertad provisional a la espera de la celebración del juicio.

La iniciativa provocó un intenso debate entre los miembros de ETA encarcelados que, por abrumadora mayoría, rechazaron la propuesta de la cúpula etarra.

Los presos de un total de 24 cárceles se pronunciaron a favor del pago de las fianzas, frente a los internos de seis cárceles que se manifestaron en contra. Los reclusos de otras siete prisiones expresaron sus dudas entre las dos opciones sin pronunciarse por ninguna de ellas.

Algunos partidarios del pago de las fianzas justificaron su postura invocando que estaba en juego la libertad de las personas y que por tanto eran válidos tanto el pago de las cantidades fijadas por la justicia como pactos con la fiscalía sobre las penas. "Bastante trabas ponen ya como para ponérnoslo más difícil", señalaron algunos participantes en el debate en referencia a cuestiones como la Doctrina Parot o el rechazo de excarcelaciones de reclusos enfermos.

"La prioridad es que la gente esté en la calle", afirman los presos de otra cárcel que consideran que resulta más cara la presencia en prisión que abonar las fianzas. "Las fianzas se devuelven y normalmente son para salir. La dispersión supone mayor sangría", alegan para rechazar los argumentos económicos con los que se quería justificar el rechazo a las fianzas. En la misma línea otras opiniones insisten que las fianzas representan un desembolso económico importante, "pero necesario".

Otros etarras alegaron que si se implantaba la norma de no pagar fianzas se iban a provocar "contradicciones y peleas" entre reclusos y sus familiares y que éstos podían hacer efectivo el dinero sin contar con la opinión de los encarcelados. No obstante, también contemplaban la posibilidad de establecer diferencias entre miembros de una "organización no clandestina", como el caso de los miembros de Batasuna, y los de una "organización clandestina" como ETA. "Los primeros no la tendrían que pagar, los otros sí", señalaban al tiempo que también establecían diferencias entre "los que son referentes", que tampoco deberían pagar, y los "militantes de a pie", a los que se les permitiría hacerlo.

La idea de que los detenidos más destacados, los "referentes", no deberían pagar aparece bastante extendida, incluso alguno señala que "nunca había que haber pagado" fianzas como la de 400.000 euros impuesta a Arnaldo Otegi durante la tregua. "Si a un cargo político le exigen una fianza, se puede echar un pulso y esperar hasta que la bajen, por ejemplo", indican otros participantes en el debate.

Las opiniones de algunos etarras reflejan un sentimiento de agravio con respecto a la situación de algunos dirigentes de Batasuna: "No es lícito decir que no vamos a pagar fianzas después de haber pagado unas fianzas inmensas por unos cuantos mandatarios de la izquierda abertzale.

¿Cómo se le puede decir a un militante de a pie que no va a poder pagar la fianza después de esto?". "Nuestro principal objetivo tiene que ser sacar a la gente a la calle y no meterla en la cárcel", señalan otros reclusos que advierten que "no todo el mundo estaría dispuesto" a seguir en prisión si tiene la posibilidad de salir bajo fianza. "No podemos pedir a nadie que esté en la cárcel cuando tienen la opción de salir", se añade.

La propuesta de la dirección etarra es calificada de "irreal" por algunos presos que consideran que pondría en peligro la cohesión del colectivo de reclusos.

Entre la minoría partidaria de no pagar las fianzas se alega que con estas exigencias de dinero "el enemigo ha conseguido otro arma para ahogarnos y nosotros hemos entrado en ese juego. Los bailes de números y las fianzas han sido interminables, incurriendo en posturas que tienen connotaciones políticas negativas", Para estos reclusos las fianzas no sólo han tenido una dimensión económica "si también mucha influencia política" que ha hecho daño a la izquierda abertzale.

"Nos tenemos que liberar de esa atadura para que no jueguen más con nosotros", dicen los pocos partidarios de la propuesta de la dirección de ETA que consideran que negarse al pago de las fianzas puede ser "una forma de presión al Estado".

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