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El primer ministro checo promete luchar tras un revés electoral

Reuters

Por Jan Lopatka

Los votantes checos dieron el fin de semana una bofetada al Gobierno en las elecciones regionales pero el Ejecutivo tratará de recuperar el terreno perdido en los dos años que le restan en el poder, declaró el domingo el primer ministro, Mirek Topolanek.

La oposición izquierdista, los Socialdemócratas, barrieron a los derechistas Demócratas Cívicos, en sus feudos regionales este fin de semana, conmocionando al partido en el poder cuando faltan pocas semanas para que el país asuma la presidencia de la Unión Europea.

35,9 frente al 23,6 por ciento a favor del principal partido opositor - podría desencadenar una revuelta en el partido antes de su congreso de diciembre, que podría derrocar a Topolanek como jefe del partido y posiblemente también como primer ministro.

"No estoy capitulando ante la desesperanza, la bofetada llega a tiempo", dijo Topolanek en un debate emitido en directo en televisión.

El primer ministro dijo que su presidente se centraría en la presidencia semestral de la UE, que comienza en enero, y establecería sus prioridades para el resto de su mandato, que culmina a mediados de 2010.

"Estas (elecciones) no tendrán un impacto en el gabinete ahora", indicó.

El jefe de los socialdemócratas, Jiri Paroubek, dijo que el Gobierno debería dimitir, y abogó por un gobierno de expertos que lidere el país durante la presidencia europea.

"Este Gobierno no puede liderar este país ni realizar un trabajo razonable para la República Checa en la Unión Europea", dijo, rechazando una tregua política durante la presidencia de la UE.

La oposición ha solicitado una moción de confianza en el parlamento el 22 de octubre, que se prevé que el Gobierno supere pese a no tener mayoría.

Si el Gobierno cayera, continuará en funciones hasta que se forme una nueva administración, algo que podría llevar meses.

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