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La psicosis por la crisis del pepino alcanza los vegetales y amenaza 70.000 empleos

EFE

La "psicosis" por la crisis del pepino se ha extendido a todas las frutas y hortalizas de origen español en los mercados europeos, lo que pone en peligro a 70.000 empleos, según cálculos de Cooperativas Agro-alimentarias, que se suma a pérdidas económicas que se prevén "multimillonarias" para el campo.

En rueda de prensa conjunta de Cooperativas y CCOO para analizar la crisis originada por la bacteria "E.coli" detectada en Alemania, el secretario general del sindicato, Ignacio Fernández Toxo, ha pedido un frente común de Gobierno, partidos políticos, empresas agrarias, cooperativas y sindicatos para detener el clima de "pánico" en los mercados.

Toxo ha pedido que se trabaje en varios frentes "urgentes": determinar cuanto antes las causas y responsabilidad del brote de "E.coli", una campaña de promoción para "prestigiar" la producción hortofrutícola española y medidas laborales para los trabajadores.

Para el dirigente sindical, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, debe ponerse al frente del problema y "liderar" la solución frente a la crisis, petición que le transmitirán hoy mismo por carta.

Ha criticado que una alarma "precipitada" y "sin base científica sólida" provocada por la "irresponsabilidad" de autoridades germanas ha provocado un "cierre ilegal" de fronteras y un daño económico y al empleo que "difícilmente se podrá compensar".

Para CCOO y Cooperativas Agro-alimentarias, la crisis no sólo está perjudicando a las producciones existentes en varias comunidades autónomas -principalmente Andalucía, con Almería en cabeza, Comunidad Valenciana, Murcia y Extremadura, sino que también afectará a las que se inician ahora -como frutas de hueso u otras-, en Castilla La Mancha, Castilla y León, Aragón o Cataluña.

Han coincidido en asegurar que la alarma no tiene justificación técnica para un país como España, cuyos controles sanitarios se pueden igualar, pero difícilmente superar.

Por su parte, el secretario de la Federación Agroalimentaria de CCOO, Jesús Villar, ha urgido compensaciones para los asalariados por la pérdida de actividad -en su mayoría temporales que no pueden acceder a los ERE- teniendo en cuenta los últimos cinco años trabajados para el cálculo y flexibilizar requisitos para acceder al subsidio agrario y renta agraria en Extremadura y Andalucía.

Según Villar, ya se están produciendo rescisiones de contratos comerciales, por lo que es preciso detener "la sangría económica, social y laboral" y, para ello, es necesaria "la unidad y una visión de Estado, "sin tentaciones" políticas" para apoyar a la primera industria del país y "joya de la corona".

El sector hortofrutícola, según ha recordado, genera el 40 % del empleo agrario y el 64 % del valor añadido de la agricultura.

También defendió que los seguros agrarios den cobertura tanto a empresarios como asalariados agrícolas, así como campañas de promoción, sin esperar a los análisis científicos, tanto en España como en Europa, a través de su red de agregadurías exteriores.

Por su parte, el presidente de Cooperativas Agro-alimentarias, Fernando Marcén, ha explicado que el problema afecta a un sector que a veces es la única empresa en muchas zonas rurales, que reinvierte sus beneficios en el territorio y "no se lleva el dinero de casa".

Marcén ha recordado que son unos diez países los que "han disparado a discreción" contra todos los vegetales españoles y numerosas las cadenas de distribución que han recurrido a carteles informativos en los que señalan que las frutas y hortalizas "no son de procedencia española".

"Las cooperativas nos dicen que no pueden vender nada y los datos (sobre caída de ventas de frutas y hortalizas) nos están desbordando", ha sentenciado Marcén, quien exige un rápido "pacto" entre Gobierno, oposición y sector parra restablecer la confianza porque "el reloj juega en contra" en plena campaña de producción de uno de los pocos sectores que aguantaba bien la crisis.

Respecto a los precios, ha precisado que lo poco que se vende al exterior se hace "sin precio", que en el mercado interior no hay bajadas pero "sí las esperamos" y que el miedo a "la debacle" existe porque si no hay valor para los productos "se dejarán de recoger".

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