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El PSOE aclama con "¡hurras!" a Zapatero

“Ha sido la nueva niña de Rajoy”, ironizaban los socialistas antes de que el candidato conservador volviera a utilizar esa figura retórica.

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El PSOE cantó victoria cuando, poco antes del descanso, Rajoy lanzó contra Zapatero la inverosímil acusación de que el líder socialista apoyó la guerra de Irak, a pesar de que es incuestionable que fue el primer presidente de Gobierno del mundo que ordenó la retirada de sus tropas de ese país.

El gol en propia puerta que se metió el candidato conservador, que además rehuyó hacer autocrítica sobre la decisión de Aznar de implicar a España en aquella guerra, fue así más importante que el surtido de golpes de efecto que llevaba ensayados el líder del PSOE.

“Ha sido la nueva niña de Rajoy”, ironizaban los socialistas antes de que el candidato conservador volviera a utilizar esa figura retórica en su intervención final. Al término del debate, José Luis Rodríguez Zapatero fue recibido con aplausos y gritos de “¡hurra!” por sus colaboradores, en un ambiente de euforia incontenible. El presidente comentó con sus allegados que no podía dar crédito al enredo en que se metió Rajoy con la guerra de Irak.

En la táctica de desmontar la credibilidad de la alternativa conservadora, el equipo de Zapatero concedía también importancia a la controversia sobre cuál fue el contenido de la primera pregunta de control parlamentario realizada por el líder de la oposición: “Zapatero ha sorprendido a Rajoy en una mentira: decir que su primera pregunta en el Congreso fue sobre la economía”.

Además, destacaba como prueba última de lo atinado del reproche que le hizo Zapatero, en el sentido de que no le preocupó la economía hasta que empezó la campaña electoral, el dato de que Rajoy “mencionó a ETA tres veces en el bloque sobre propuestas económicas”.

Golpes de efecto

Para los socialistas, su candidato presidencial –que abrió el debate poniendo el énfasis en su proyecto para el futuro– expuso propuestas dirigidas a mejorar la vida de los ciudadanos de forma más clara, abundante y concreta que Rajoy. En este bloque, resaltaban otro golpe de efecto que buscaba reforzar la credibilidad de sus afirmaciones: acudir al debate con un “libro blanco” que contiene todos los datos y estadísticas aportados por la maquinaria gubernamental.

Rajoy, según el PSOE, volvió a demostrar que no le interesan las políticas sociales, al centrar en la inmigración su intervención en este bloque. “Zapatero ha sido claro y contundente en este tema poniendo en evidencia a Rajoy con dos datos: el millón de inmigrantes que se le colaron siendo ministro del Interior y las declaraciones en las que reconocía que los inmigrantes llegaron con el PP”, según su equipo.

A juicio del PSOE, Zapatero también volvió a dejar en evidencia a Rajoy en la política antiterrorista y lo hizo con otro golpe de efecto: el compromiso solemne de que, sea cual sea el resultado de las elecciones, el PSOE apoyará al Gobierno “sin condiciones” en la lucha contra ETA, mientras que el candidato conservador condicionaba ese apoyo a la concreta política que aplique el Ejecutivo.

La conclusión del PSOE fue que “Zapatero ha ganado el segundo debate todavía con más claridad que el primero”.