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PSOE e IU piden a Aguirre que enseñe las cuentas de Fundescam

Tomás Gómez afirma que la presidenta madrileña tendrá que dar explicaciones "en los juzgados"

IÑIGO ADURIZ/ JUANMA ROMERO

Ni PSOE ni Izquierda Unida van a dejar pasar de largo el caso Fundescam, que toca de lleno la financiación de la campaña electoral del PP de Madrid de 2003 –la del tamayazo– y la donación de más de 800.000 euros al partido por parte de los grandes empresarios de la Comunidad, encabezados por el actual presidente de la patronal, Gerardo Díaz Ferrán. Ambos partidos pidieron a Aguirre que enseñe las cuentas de la fundación.

Ayer, el secretario general de los socialistas madrileños, Tomás Gómez, afirmó que “algo huele muy mal” en el PP. Lo decía después de que se supiera que el Registro de Fundaciones negó a Público las cuentas de Fundescam, fundación de la que Esperanza Aguirre es presidenta y que ha financiado numerosos actos del PP madrileño. Para José Antonio García Rubio, secretario federal de Economía y Empleo de IU, lo que está cada vez más claro es que la presidenta “no cumple con la ley”.

El registro depende de la Consejería de Presidencia, cuyo titular es Francisco Granados, a su vez vicepresidente de Fundescam. El 8 de junio, el subdirector general de Política Interior, Antonio Piñol, arguyó ante este periódico que a partir de ahora se aplicará “un nuevo criterio”, de forma que no se podrá acceder a la copia de balances o memorias de la fundación del PP desde 2003, el último año en el que se depositaron las cuentas. El “nuevo criterio” contravendría la ley estatal y la autonómica, pues ambas permiten el libre acceso a los ficheros archivados en los registros de fundaciones.

Así, será imposible conocer si se computaron las donaciones de los empresarios que luego recibieron adjudicaciones de la Comunidad por valor de más de 300 millones de euros. O cómo se anotaron las deudas que el PP madrileño contrajo con Special Events, compañía clave en la red
de Francisco Correa, presunto cerebro de la trama Gürtel.

Para Gómez, Fundescam es el “gran caso de financiación de Aguirre y del PP de Madrid”. El ex alcalde de Parla recordó que el PSM ya ha hecho los deberes para exigir responsabilidades al Gobierno regional. “Este caso nos llevó a ir a los juzgados, a la Junta Electoral, al Tribunal de Cuentas, a la Fiscalía Anticorrupción y a la delegación de Hacienda”, citó. A su juicio, el PP podría haber incurrido en cuatro delitos: falsificación de documento público, delito fiscal, delito electoral y cohecho –por el presunto trato de favor a empresas “que han financiado a Aguirre y sus campañas”, indicó–. “Lo que la presidenta no quiera explicar ni en sede parlamentaria ni ante los ciudadanos, lo va a explicar en los juzgados”, avisó Gómez.

Desde IU, García Rubio denunció que la ocultación de las cuentas de Fundescam supone un “incumplimiento flagrante de la ley”, por el que Aguirre “debe responder políticamente”. "Los registros son públicos", abundó. La ejecutiva regional de IU, por su parte, también estudiará posibles acciones en próximas reuniones. La siguiente es dentro de una semana, el 24 de junio.

 

María Jesús Güemes | Madrid

El presidente del PP, Mariano Rajoy, ofreció ayer, a la una de la tarde, una copa a las personas que trabajan en la sede nacional del partido para celebrar el esfuerzo realizado de cara a las elecciones europeas.  Era una reunión, según los asistentes, de los “de la casa”. Es decir, que estaban desde el presidente hasta el último empleado. Pero no acudió nadie del Congreso o del Senado y sí estaba presente Luis Bárcenas, implicado en el caso Gürtel.

Todos los ojos estaban pendientes del tesorero del PP. No es la primera vez que se celebra una reunión de este tipo porque es típica de las Navidades. Y como acostumbra a hacer, Rajoy animó a los suyos a seguir esforzándose para ganar las próximas convocatorias electorales.

A tan sólo unos kilómetros de allí, en el Congreso, algunos diputados habían convocado otro encuentro similar para festejar el triunfo electoral del 7-J. Pero esta cita se vivió con menos entusiasmo y, sobre todo, con menos asistentes.