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Los Pulitzer barren el patio trasero del sueño americano

Los premios reconocen trabajos sobre la corrupción, la crisis y la historia de la esclavitud

ISABEL PIQUER

Los derroteros inesperados de la vida, la biografía de uno de los padres fundadores, los problemas de vecindario en Chicago y los sueldos exorbitantes de los políticos de un barrio de clase obrera en California son algunos de los ganadores de los prestigiosos premios Pulitzer de este año, que se dieron a conocer ayer en Nueva York y recompensan lo mejor del periodismo y la literatura norteamericanos.

La novelista Jennifer Egan ganó el galardón a mejor obra de ficción de 2011 con A Visit from the Goon Squad, en el que la escritora describe las vidas de socios y amigos de un empresario de rock punk, Bernie Salazar. Egan se impuso a uno de los grandes favoritos, Freedom, de Jonathan Franzen. Bruce Norris se llevó el premio a mejor obra de teatro, Clybourne Park, que narra la evolución de una familia en un vecindario de Chicago cuyo componente étnico va cambiando a lo largo de 50 años. En poesía, la veterana Kay Ran, ganó con una selección de sus obras.

En el apartado de no ficción, dos biografías históricas se llevaron los Pulitzer. Una sobre uno de los padres fundadores de Estados Unidos, Washington: A Life, de Ron Chernow; y la otra sobre el pecado original de la creación del país, la esclavitud: Eric Foner en The Fiery Trial: Abraham Lincoln and American Slavery. El jurado de la Universidad de Columbia premió también The Emperor of All Maladies: A Biography of Cancer, en el que el oncólogo Siddhartha Mukherjee describe una enfermedad que mata a siete millones de personas en el mundo cada año.

El diario Los Angeles Times ganó el premio al mejor reportaje sobre servicio público, el más codiciado, al contar la corrupción de los políticos de un barrio obrero de la pequeña ciudad de Bell (California) que aumentaban los impuestos locales para poder cobrar sueldos de seis dígitos, una serie de artículos que llevaron a una investigación policial. Propublica, una organización sin ánimo de lucho dedicada al periodismo de investigación, se hizo con su segundo galardón en dos años con una serie de artículos sobre los abusos de Wall Street durante la crisis.

The Star-Ledger de Newark (New Jersey) ganó un premio por relatar el misterioso hundimiento de un pesquero en el océano Atlántico en el que murieron seis tripulantes. Dos periodistas de The New York Times, Clifford Levy y Ellen Barry obtuvieron el premio al mejor reportaje internacional al contar el lado humano de los errores judiciales en Rusia. Tres fotógrafos de The Whasington Post, Carol Guzy, Nikki Khan y Ricky Carioti, obtuvieron un premio por su cobertura del terremoto de Haití.

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