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Las querellas internas y la ley electoral explican la derrota electoral de los islamistas

EFE

Las querellas internas de los islamistas jordanos más las particularidades de la ley electoral pueden explicar la derrota que el Frente de Acción Islámica (FAI) sufrió en las elecciones del pasado lunes, según observadores y académicos.

El retroceso del FAI, que ha pasado de 22 a solo seis escaños, así como el de otros partidos opositores, facilitará la labor del nuevo gobierno presidido por el tecnócrata Nader Dahabi, que de este modo contará con una oposición casi simbólica en un parlamento de 110 escaños.

"El descalabro del FAI lo atribuyo a las querellas entre la línea dura y los moderados dentro del frente", dijo a Efe Taher Adwan, director del diario independiente Alarab Alyaum.

El FAI -brazo político de los "Hermanos Musulmanes" jordanos- solo había presentado 22 candidatos en estos comicios, y no esperaba cosechar unos resultados tan pobres, según todos los observadores.

Este ha sido el peor resultado de los islamistas desde 1989, cuando Jordania restableció una especie de sistema democrático, aunque con muchas limitaciones.

"Pienso que la decisión de la jefatura del FAI de elegir como candidatos a los moderados sin prestar atención a las opiniones de los duros ha enfurecido a sus bases más radicales, que han dado la espalda al partido", dijo Adwan.

Se refería a los cinco miembros del FAI que en el último momento, descontentos con el partido, decidieron abandonar sus filas y presentarse como independientes.

El resultado de estas desavenencias ha sido que el ex presidente del Parlamento y ex secretario general del partido, Abdulatif Arabiyad, fue derrotado en su ciudad natal de Salt.

En Zarqa -cuna del tristemente famoso Abu Musab al Zarqaui, líder de Al Qaeda en Irak hasta su muerte-, habitual feudo islamista, el FAI no ha logrado ni un solo escaño.

Adwan añadió además otros dos factores que han podido contribuir al fracaso del FAI: la alianza de los islamistas con sus correligionarios palestinos de Hamás, considerados unos "apestados" internacionalmente, y el hecho de que el anterior gobierno de Marouf Bakhit haya ejercido una presión sin precedentes contra los Hermanos Musulmanes.

Por su parte, Ghazi Rababaa, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad de Jordania citó como principales causas de la derrota islamista el sistema de "una persona-un voto", así como la extensión del fenómeno de compra de votos.

"La ley electoral parece que convenció a numerosos ciudadanos de la inutilidad del voto y les llevó a no registrarse, ante la creencia de que (su voto) no iba a traer el cacareado cambio", dijo a Efe Rababaa.

Lo cierto es que de los 3,5 millones de personas con derecho a voto, solo 2,5 se inscribieron en las listas electorales. De ellos, un 57 por ciento acudió a votar.

El FAI y otros partidos de oposición han lanzado varias campañas en el pasado para protestar por la ley electoral, que según ellos fomenta la apatía, dificulta la formación de partidos fuertes y favorece el tribalismo al impedir en la práctica la formación de coaliciones.

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