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"Queremos ser genuinos y no impostar música sólo porque sea rara"

Brian Weitz, miembro de Animal Collective.

TONI POLO / ALBERT MARTÍN VIDAL

Esta noche el Sónar de Barcelona se rinde a los pies de Animal Collective. La banda originaria de Baltiomore (Estados Unidos) acaba de sacar Merryweather Post Pavilion, tal vez el más pop de los nueve discos editados desde que esta banda, colectivo, más bien, se reunió para tocar profesionalmente. "Sí, hemos evolucionado en esta dirección. Siempre hemos formado parte de la música pop, aunque no de la manera que entendería Michael Jackson, por un tema de estructuras de canciones, de melodías... Pero toda la vida hemos estado enmarcados dentro de la música pop", explica Brian Weitz, uno de los tres miembros del grupo que ha venido a Barcelona.

Lo que más sorprende de Animal Collective es su carácter, en cierto sentido, cooperativista: "En algunos temas no participamos los cuatro. Pero eso no impide que todos nos sintamos padres de una composición aunque no hayamos trabajado directamente en ella, porque siempre nos sentimos cercanos a lo que realiza el grupo". La razón está en la amistad de los cuatro: "Nos conocemos desde que éramos chavales y eso es fundamental. Tenemos gustos diferentes, como es lógico, pero nos respetamos mucho y nos tenemos una confianza enorme". Weitz dice que no se toman la música como un negocio superexigente: "Empezamos como amigos y siempre había alguno que fallaba porque había quedado con la novia, o tenía un compromiso familiar, entonces nos las arreglábamos sin él. Así fuimos asumiendo todos los papeles de todos, como una colectividad".

El nombre refleja en parte esta concepción del trabajo: "Nos bailaba en la cabeza desde el principio. ‘Animal', por una cuestión de energía y de visceralidad; ‘colective', porque compartimos roles entre todos".

Desde hace tres discos (más o menos desde 2006), cada uno vive en una ciudad distinta. Uno de ellos, incluso, reside en Lisboa. No es problema para componer y trabajar: "Nos reunimos un par de veces o tres veces al año y ponemos todas las ideas sobre la mesa. Nos tiramos 10 días o dos semanas trabajando hasta que las ideas cristalizan. Por supuesto, las nuevas tecnologías ayudan mucho: compartimos archivos, hablamos por skype continuamente, nos vemos por Internet..."

Han definido a menudo su estilo como psicodélico. "La palabra está muy bien pero puede tener trampa, porque puede llevar a pensar en la acepción de psicodelia de los años 60 y 70, muy relacionada con todo lo que era raro, con solos de guitarra larguísimos y con cosas un poco extravagantes. Nuestro estilo no va tanto en esta línea. No somos fans de muchas bandas de aquella época por eso, sino porque ampliaron los límites de la música, tuvieron un sentido de liberación del espíritu, rompieron límites y unieron mente, cuerpo y música. En este sentido sí es una palabra que me gusta mucho".

Adoradores de grupos míticos como Pink Floyd, Nirvana o The Police, los Animal Collective no dejan de experimentar, a pesar de que el verbo tampoco acaba de convencer a Brian Weitz: "No somos una banda experimental en el sentido de que vayamos buscando sonidos hasta el infinito. Si probamos algo que suena horrible, vamos a otra cosa. Y si hacemos canciones que puedan parecer muy raras a nivel de sonido, es porque nos convencen totalmente, porque nos sentimos bien con ellas. Si un género nos inspira, podemos llegar a hacer incluso hip-hop. Queremos ser genuinos y no impostar música sólo porque sea rara".

No se consideran un grupo metódico: "Nos sentimos muy viscerales y la música, sobre todo en los directos, nos gusta brutal y primitiva". Disfrutan en sus actuaciones tanto como en los estudios de grabación. Pero recogen muchas ideas de los shows en vivo: "Hay un margen para la sorpresa y hay que contar con las reacciones del público. Alguna vez improvisamos canciones, las cambiamos, vemos hacia dónde nos llevan. Nos dejamos llevar por la canción. Eso es lo más inspirador del directo".

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