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Rajoy desautoriza la moción de sus ediles en Silleda y promete echarle

Un concejal del PP se desmarca pero no afecta a los planes de los que quieren echar a la alcaldesa del PSOE

M. J. G.

"Yo, desde luego, no estoy de acuerdo con esa moción", dijo ayer Mariano Rajoy en una entrevista en Onda Cero. Se refería a Silleda (Pontevedra), donde los conservadores planean hacerse con el gobierno local con el apoyo de dos tránsfugas del PSOE que dejaron su partido poco después de que el PP recuperara el Gobierno de la Xunta.

El jefe de la oposición mantuvo que si llega el caso "esas personas no pueden seguir en el PP", tal y como ocurrió con los ediles socialistas de Benidorm que fueron expulsados de inmediato por el PSOE. Pero no llegó a añadir en ningún momento que además de darles de baja no los volvería a incluir en las próximas listas electorales, tal y como él mismo le reclama desde hace días a José Luis Rodríguez Zapatero para no dar por roto el Pacto Antitransfuguismo.

El portavoz del PP en Silleda cree que es un caso de "transfuguismo light"

Las declaraciones de Rajoy coincidieron con la noticia de que uno de sus concejales en Silleda, Manuel Mato, trasladó hace una semana al partido su desacuerdo con este paso por considerarlo "peligroso y mal planteado". Mato explicó que si salía adelante, el día que se votara "se abstendría o no iría pleno. No es el único que tiene sus reservas. Algunos en el PP también han pensado que sería preferible esperar a 2011 y que las urnas sean las que dictaminen si debe seguir o no en el poder la actual alcaldesa, Paula Fernández Pena.

El resto de sus compañeros, sin embargo, parecen dispuestos a seguir adelante promovidos por el portavoz del Grupo Municipal del PP, José Fernández Viéitez y los dos concejales no adscritos, Ofelia Rey y Javier Cuíña. Y tienen margen para hacerlo. En Silleda había 6 concejales del PSOE, 6 del PP y 1 del Bloque Con cinco apoyos, más los de los dos socialistas que abandonaron sus siglas los convervadores se harían con el mando.

Algo nada descartable sobre todo teniendo en cuenta el análisis que realiza Viéitez. Ayer el portavoz municipal del PP en Silleda, según informa Europa Press, defendió que este era un caso "de transfuguismo muy light" puesto que "los promotores" de esta iniciativa son dos ex concejales del PSdeG que se pasaron al bando de los no adscritos "hace un año y medio" y que solicitan ahora el "apoyo" del PP. A su juicio hay que realizar una "revisión" del Pacto.

"A partir de ahora va a valer todo", señala el líder conservador

En cuanto al anuncio de Rajoy, le restó importancia. Viéitez recordó que "de momento" acatan sus órdenes pero que si les echan, ya fuera de la disciplina del partido, son "actores individuales".

Rajoy y el titular de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, tienen la última palabra. Pero al reprobar la situación siempre dejan una puerta abierta. Así el líder del PP lamentaba ayer lamentando lo ocurrido en la localidad alicantina le reprochaba a Zapatero que no hubiese actuado "con autoridad" y hubiese evitado que se produjera a tiempo porque "a partir de ahora va a valer todo".

En un desayuno de prensa el pasado lunes en Madrid, Feijóo también insistió en que la moción no contaría con su visto bueno. Pero, al mismo tiempo, afirmó que no se hacía responsable de aguantar la situación en la que se encontraba el concello "indefinidamente" porque "mandan tres concejales y el resto está en contra".

Feijóo aseguró que su formación cumplía los pactos. Pero su partido no lo ha hecho por ejemplo en los municipios pontevedreses de Mos o Gondomar. El titular gallego trató de justificar este último caso a su manera. Primero defendió que lo que había era "una coalición PP-PSOE". Se le olvidó comentar que los ediles con los que pactó para arrebatar la alcaldía al BNG ya no eran socialistas sino tránsfugas.

Y después mantuvo que era todo por una cuestión de "gobernabilidad" echándole la culpa a BNG y PSOE porque "no mantienen sus pactos y desgajan distintos ayuntamientos, día sí y día no".

Si finalmente se consuma, el PP lo tendrá difícil para explicarselo a la opinión pública sobre todo después de la condena brutal a lo ocurrido en Benidorm. Por el momento este sábado Rajoy viajará a Silleda para participar en una fiesta en la que esperan contar con unos 15.000 militantes y cargos del partido entre los que estarán los que se encuentran negociando el desalojo. El pasado domingo hubo una concentración de apoyo a la alcadesa y se espera que para la visita del líder del PP se repitan las protestas.

Por otro lado la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, se encargó de ponerle ayer la nota de color a toda esta situación. En una entrevista con Buenafuente remarcó que "si hubiera una vacuna contra el transfuguismo, el PP tendría que comprar mayor número de dosis".

También desde el Gobierno, Manuel Chaves se comprometió ayer a trabajar para que los concejales socialistas de Benidorm no figuren en las próximas listas. "Confio en que así sea", mantuvo el ex presidente de la Junta de Andalucía. También dijo que no no comprendía la doble moral del PP al tachar la historia de Benidorm de "siciliana" teniendo "encima de la cabeza el caso Gürtel".

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