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Rajoy pide a sindicatos y patronal que pacten ya la reforma laboral

El próximo jefe del Ejecutivo les da de plazo hasta Reyes para que le lleven acuerdos, pero evita decir qué hará si no hay pacto. UGT, CCOO y CEOE afirman que no se sienten presionados a pesar de la urgencia

 

M. J. GÜEMES / A. REQUENA

Fue de lo más curioso ver a los agentes sociales informando de su reunión con Mariano Rajoy desde la sala de prensa del Partido Popular y desde un atril en el que destellaba el lema de su campaña "Súmate al cambio".

El futuro presidente del Gobierno pidió a sindicatos y patronal que se pongan de acuerdo para abordar una nueva reforma laboral y les dio de plazo hasta Reyes para que le den a conocer el fruto de sus negociaciones. Rajoy les planteó un "guión" con algunos de los temas que espera que consensúen para esa fecha: el papel de la negociación colectiva, las modalidades de contratación, el absentismo, la solución extrajudicial de los conflictos, las empresas de trabajo temporal y la formación. Pero no concretó ante ellos sus planes ni les dijo qué haría en caso de que no le lleguen las soluciones de su mano. Era la primera toma de contacto y la idea era tratar de tender puentes.

El secretario general de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, fue el primero en desfilar por la sede nacional conservadora a las 11 de la mañana. El responsable sindical calificó el encuentro de "productivo" y "útil". Aseguró que Rajoy se había presentado ante él como "un firme defensor del acuerdo y de la autonomía de las partes frente a la imposición". "Son declaraciones suyas. La vida dará lo que tenga que dar", indicó. Y así se comprobará en breve. El líder del PP parecía querer alejar ayer así la amenaza de un decretazo que su mano derecha, María Dolores de Cospedal, había avivado recordando insistentemente que, si no hay pacto, el Gobierno se encargará de tomar las decisiones oportunas.

Aunque desde la derecha no confían mucho en el resultado, Rajoy no quiso que ayer nada le estropeara la foto y jugó un papel dialogante. El líder conservador puso en marcha la misma estrategia desarrollada por José Luis Rodríguez Zapatero hace tan sólo unos meses cuando tuvo que afrontar la misma situación.

Rajoy no informó de cuándo llevará este asunto al Consejo de Ministros. En el PP hay quien piensa que se debe hacer con celeridad porque su jefe de filas lo lleva prometiendo desde hace meses, ha dicho que es una prioridad para luchar contra el paro y, junto al cumplimiento de déficit público, es fundamental para Europa. En el partido, eso sí, hay quien también aconseja esperar porque es mejor alcanzar una sintonía a llegar con un texto unilateral que desemboque en una huelga general nada más aterrizar en el poder.

El nuevo Gobierno podría presentar los Presupuestos en marzo

De lo que no hay ninguna duda es de que Rajoy guardó ayer las formas, pero fue a meterles prisa. El líder conservador evitó de nuevo comparecer ante los medios de comunicación y optó por emitir un comunicado con su valoración de la jornada. En este se indicaba que el líder del PP había expuesto a sus interlocutores "la urgencia" de este asunto porque es fundamental para "que España retome la senda de creación de empleo" y que ya se apuntaba en el programa electoral donde, con una estudiada ambigüedad, se pide "una simplificación" de la tipología de contratos y dar "prevalencia en las cuestiones salariales y condiciones de trabajo a los convenios o acuerdos de empresa" sobre los sectoriales o provinciales.

Tras valorar "positivamente" las conversaciones, el texto remitido por el PP era bien preciso. Rajoy no espera que dentro de unos días los agentes sociales le presenten una serie de propuestas. No. Lo que quiere son "acuerdos antes de la segunda semana de enero". El presidente conservador asegura que los "tendrá en cuenta" antes de legislar y reclama a sindicatos y patronal "un esfuerzo de entendimiento" teniendo en cuenta la situación económica.

Ayer se comentó también que se le había planteado a Rajoy que, una vez tome posesión del cargo, se celebre una cumbre de todos juntos ayer los recibió por separado en la Moncloa, pero nadie supo precisar cuándo viendo lo apretada que se presenta la agenda.

A pesar de la insistencia de Rajoy, nadie se quiso confesar forzado. Toxo, que se mostró "optimista", no quiso asegurar "resultados". Este desveló que en su encuentro, Rajoy le había dicho que podía tener unos Presupuestos para marzo. Y que no le había dicho los nombres de los ministros que se iban a encargar de ello. Posteriormente, en una entrevista en la Ser, contó que el líder del PP le había pedido que hablara de ello con dos de sus asesores económicos en esta legislatura: Fátima Báñez y Álvaro Nadal.

El presidente de la CEOE, Juan Rosell el segundo que recibió en el turno de entrevistas junto al de Cepyme, Jesús Terciado confesó que las palabras de Rajoy no le habían sonado a "exigencia". "Lo que sí hay es un timing para poner negro sobre blanco y cuantas más cosas mejor", sostuvo.

Rajoy sigue sin comparecer ante los medios y envía una nota de prensa

Rosell reconoció que Rajoy le había dicho que no pueden estar negociando "de forma indefinida". El presidente de los empresarios, que un día antes había comentado que esperaba menos titulares y más concreción del presidente del PP, aseguró que iba a tratar de llevar a la mesa del nuevo Gobierno "el mayor número" de puntos de encuentro, por lo que alentó a todas las partes a dejar de lado "maximalismos".

Además de lo mencionado, consideró que también se podían consensuar aspectos como flexiblidad interna y mutuas, en los que ya hay incluso "un principio de acuerdo". Y le trasladó a Rajoy la necesidad de que los salarios se liguen más a la productividad, instándole a su moderación.

Tampoco se sintió "compelido ni presionado" el secretario general de UGT, Cándido Méndez. Este fue el último a quien recibió, ya por la tarde, y recomendó a Rajoy que explore las posibilidades del actual marco laboral tanto en materia de negociación colectiva como en contratación. En ese sentido, le apuntó que hay "mucho margen" y le aconsejó que se "lo consulte a sus asesores". Para este sindicato, "la enésima reforma laboral no es la solución". "Otra cosa es que lo pida Europa", opinó Méndez.

Este tiró del sarcasmo cuando le preguntaron si pactaría la reforma: "Depende de lo que se plantee". Con ello emulaba a Rajoy cuando hace unos meses dijo que condicionaba sus decisiones sobre pensiones y sueldo de los funcionarios al estado de las cuentas. A Méndez le llamó la atención una frase de Rajoy. "Ha dicho que más que la literatura hay que detenerse en lo importante", comentó haciendo hincapié en que cada uno tenía una idea distinta de lo que era lo fundamental. Y dijo que no había habido respuesta al pacto de moderación salarial a cambio de reinversión de beneficios empresariales.

Rosell admitió que si al final no se resuelve la situación por la vía del diálogo, el Gobierno "hará lo que tenga que hacer". Méndez dijo que si este no se alcanza, espera que el Ejecutivo "acierte".

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