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Ramiro Pinilla dice que "hoy al pobre se le explota y antes también"

EFE

El escritor vasco Ramiro Pinilla (Bilbao, 1923) ha reeditado "Las ciegas hormigas", una obra en la que refleja la realidad vasca de los años de su infancia, que continúa vigente porque "hoy al pobre se le explota y antes también".

"Las ciegas hormigas" supuso su descubrimiento literario al ganar el premio Nadal en 1961 y ha sido reeditada ahora. Cincuenta años después, su contenido "sigue vigente" y lo volvería a escribir "intacto", ha indicado Pinilla en una entrevista con EFE.

La narración parte de un hecho real, que Pinilla conocía bien de sus veraneos en un caserío al borde de la playa vizcaína de Arrigunaga, el mismo que sale en la novela.

Relata la historia de la familia de Sabas Jaúregui que una noche de tormenta acude a los acantilados de La Galea a recoger el carbón que se ha desparramado por las peñas al encallar un barco inglés.

"En mis libros cuento muchas mentiras pero esta vez es real", ha indicado el escritor, quien ha explicado que el suceso se produjo en el año 1929 y que en aquella época era habitual que las familias de la costa acudieran a la playa a recoger el coque que Altos Hornos tiraba a la mar y las corrientes devolvían a la costa.

El autor de la galardonada trilogía "Verdes Valles, colinas rojas" ha recordado que "Las ciegas hormigas" fue el primer libro de "un modo de hacer y escribir que he mantenido hasta hoy" y que para él supuso un "shock" ganar el Nadal porque era un escritor que "no quería darse a conocer.

"Por un lado supuso un alegría pero por otro lado tenía una timidez grande social y representó un shock tremendo", ha rememorado Pinilla, quien ha mostrado la "añoranza" que ha sufrido durante estos 50 años hasta que la novela ha sido de nuevo reeditada por la editorial Tusquets.

Según el octogenario escritor, el libro ha estado durante este tiempo "secuestrado" por la editorial Destino, ya que por contrato y de manera "legal", ha querido remarcar, ésta tenía derecho a "quedarse" con la novela todo el tiempo que quisiera mientras hubiera 100 ejemplares en el almacén.

Pinilla ha insistido en que este tipo de cosas "no pueden ocurrir más" y ha mostrado su deseo de que los contratos sean en la actualidad "más limpios" .

Preguntado por si cree que "Las ciegas hormigas" puede ser la "hermana pequeña" de la trilogía, el escritor ha indicado que cuando escribió este libro no tenía ultimadas las sagas posteriores, aunque "inconscientemente" y "sin darse cuenta" ha reproducido el narrador de "Las ciegas hormigas", Ismael de 14 años, en "Verdes Valles" a través de Asier.

Pinilla ha reflexionado que sus novelas reflejan la condición del ser humano que a veces sufre y también tiene momentos de alegría, pero que "nunca acaban mal".

"A mí me gusta reflejar el esfuerzo, la épica que está dentro de nosotros", ha añadido el escritor, quien ha indicado que su mayor influencia a la hora de escribir ha sido el escritor norteamericano William Faulkner, que según ha matizado "ya está en 'Las ciegas hormigas'"

Sin embargo, ha reconocido que en "alguna temporada" ha tenido una "fascinación un poco enfermiza" con Gabriel García Márquez, aunque en un primer intento no fue capaz de pasar de la página 80 de "Cien años de soledad".

Esa "subyugación" por el colombiano le sirvió para escribir "Seno", con la que quedó finalista en el Premio Planeta en el 72, pero hoy no es ésta una novela que quiera volver a reeditar, porque "la considero una novela frustrada".

Preguntado si se considera un "desobediente civil" dada su pasión por el filósofo y escritor norteamericano Henry David Thoreau, Pinilla ha asegurado que lo es "a su modo" y que esa actitud la expresa a través de sus novelas: "no salgo ya con pancartas".

Respecto al hecho de que por primera vez gobierne en el País Vasco el partido socialista tras 30 años de ejecutivos nacionalistas, el escritor vasco ha recordado que él se considera de izquierdas y ha opinado que ha sido "un cambio a mejor" para la democracia.

"Hoy estamos asistiendo a un cambio en la sociedad vasca, existe una deslegitimación del terrorismo, y eso se está produciendo en pocos meses", ha reflexionado Pinilla, quien ha asegurado que hasta ahora "el mundo nacionalista miraba hacia otro lado y hoy empiezan a no mirar para otro lado"

"Lo que no quita -ha continuado- para que si volviera otra vez el PNV, sus masas, siguiendo a sus dirigentes, volverían a mirar para otro lado. Ese es el mal de un nacionalismo cualquiera que sea".

En la actualidad está acabando otra novela policiaca de Samuel Esparta, uno de los protagonistas de sus obras en este género.

"Hace dos años se publicó una y ahora otra. No es un descanso, es retomar un viejo amor porque a mis 20 años escribí doce novelas policiacas. Amo el género ese", ha resumido.

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