Público
Público

El Rock in Rio madrileño abre con calor y Neil Young como principal atracción

EFE

El Festival Rock in Rio inició hoy su serie de cinco días de conciertos a las afueras de Madrid en medio de un fuerte calor y las actuaciones estelares de los canadienses Neil Young y Alanis Morissette y del español Manolo García.

La séptima edición de este festival surgido en 1985 -la primera fuera de un país de lengua portuguesa- se inauguró en la llamada "ciudad del rock", un espacio de 200.000 metros cuadrados construido en la localidad de Arganda del Rey, a unos treinta kilómetros de Madrid.

La variedad de estilos musicales que ofrecía la primera jornada llevó al recinto a un público variopinto, mayoritariamente joven, pero también con la presencia de algunos cincuentones.

Los más mayores eran los seguidores del Neil Young, el histórico intérprete de folk-rock nacido en Toronto en 1945.

De la vecina Otawwa procede Alanis Morissette (1974), que fue la primera estrella de las anunciadas en este Rock in Rio en subirse al escenario y, durante una hora, dar un repaso a lo más conocido de su repertorio, donde no faltaron éxitos como "You Oughta Know" y "Thank you", que demostraron que la acústica del lugar es buena.

Después de Morissette subió Jack Johnson, uno de los músicos de culto de las nuevas generaciones de la costa oeste de Estados Unidos y definido por muchos como el "beach boy del siglo XXI".

Mientras Alanis cantaba en uno de los escenarios, en otro, denominado "Hot Stage", se sucedían las actuaciones de Lilith, The Right Ons y el "rocker" español Loquillo, justo antes de que en el dedicado a la música electrónica empezaran a desfilar cinco pinchadiscos que llevaron a los asistentes a cimbrear sus caderas con ganas.

Anunciado como algo más que un festival musical, el Rock in Rio ha programado otro tipo de atracciones, con el objetivo de captar no sólo a jóvenes, sino incluso a familias.

Por ello existen una noria gigante y un dispositivo de cuerdas suspendidas en el aire para atravesarlas colgado de un arnés, así como una pista para patinar y otra de nieve artificial.

Esta última llama la atención en medio del notable calor en Madrid, que llevó a los miles de asistentes a la primera jornada a buscar cobijo en unos parasoles con forma de setas gigantes.

Otros acudían a los numerosos bares de la "ciudad del rock" donde, para evitar posibles incidentes, el único alcohol que se vende es la cerveza.

Aparte de la música se puso hoy en marcha la carpa que acoge desfiles de moda, y en la que se vio a la modelo argentina Martina Klein.

Los asistentes que podían despistarse y oír la música de fondo mientras recorrían el medio centenar de puestos que diferentes empresas han instalado en Arganda del Rey.

Entre ellos uno de una marca de preservativos que repartía gratis algunas unidades y que era uno de los más visitados, así como la piscina de bolas, un salón de maquillaje e incluso una oficina de trabajo temporal.

Los espectadores que estaban desde el principio en el recinto asistieron a la ceremonia de inauguración y agitaron pañuelos blancos en deseo de un mundo mejor antes de que sonara por la megafonía del recinto "Imagine", de John Lennon, interpretada por la Joven Orquesta de la Comunidad de Madrid.

Más noticias de Política y Sociedad