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A Roma, por tierra, mar y aire

El autocar del Barça inicia la avanzadilla de la flota

NOELIA ROMÁN

En avión, barco, autocar, moto y hasta en coche de época. La caravana azulgrana emprende viaje hacia la eternidad, con parada en Roma, capital mundial del fútbol por un día. No hay mejor ciudad para ligar un nombre a la historia ni escenario más ceremonioso y excelso que el Stadio Olímpico para iniciar un reinado que, suceda lo que suceda este miércoles tendrá tintes imperiales.

Reconciliada con su equipo, y deseosa de añadir una nueva capital a su memoria de títulos europeos, se ha liado la manta a la cabeza, ha obviado la crisis y ha decidido salvar los casi 1.400 kilómetros que separan Barcelona de Roma para vivir en primera persona una experiencia futbolística que, esta vez más que nunca, puede ser única.

Quizá por eso, 16.000 seguidores del Manchester dibujarán en la grada del estadio romano un mosaico para festejar el centenario del fallecido Sir Matt Busby, protagonista de la primera Copa de Europa conquistada por el club británico, en 1968.

Pendiente aún del recuento final, de los rezagados y de los incondicionales de la última hora, el Barça que, como ya sucedió en París, en 2006, unos 20.000 seguidores culés le alentarán desde la grada del Stadio Olímpico. Los casi 17.400 afortundados que obtuvieron una entrada de las entradas que la UEFA concedió al club azulgrana se verán acompañados por otros 3.000 seguidores del Barça que acudirán a Roma con su condición de VIPS o con un boleto conseguido por otras vías. La reventa funciona desde el día en que las entradas se pusieron en circulación y los precios alcanzan cifras prohibitivas.

Superado el polémico reparto de boletos que el Barça y su agencia oficial de viajes protagonizaron en 2006, parte de la afición azulgrana acudirá a Roma con el RACC, que ya ha completado 20 aviones chárter. Por 425 euros, los 3.300 seguidores que ya han reservado su billete, volarán a la capital italiana en la mañana del miércoles y regresarán, con o sin título, el mismo día, sin hacer noche en la ciudad eterna.

Hacia allí parten ya hoy -el resto lo hará mañana- buena parte de los aficionados que han preferido gastar más en tiempo (unas 18 horas) pero mucho menos en dinero y viajar a Roma en ferry. Esta opción fue incluso contemplada por el club para el viaje de regreso..., si el Barça salía vencedor del Stadio Olímpico.

Como avanzadilla de la flota de autocares que conducirán a miles de seguidores azulgrana hasta la final, el autocar del Barça empredió ayer ya la ruta hacia Roma. Aparcará en la Via Veneto, junto al Grand Hotel, residencia de los azulgrana a partir de mañana. Cuidadano romano durante medio año, Pep Guardiola ha preferido que sus jugadores respiren el bullicio y el ambiente del centro de la ciudad que el retiro cuartelario.

Desde el sábado, un festival dedicado al fútbol anima los rincones de la Roma y homenajea a los dos protagonistas de la final.

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