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Rubalcaba califica las denuncias del PP de "infamias gravísimas" y "disparates"

El ministro del Interior, Alfredo Pérez-Rubalcaba, asegura que las denuncias de escuchas ilegales "es una infamia que es rotundamente falsa". "Sin pruebas y en la playa no se puede decir este tipo de cosas", abunda

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Toda la mesura que mostró el presidente del Gobierno el pasado viernes al valorar las denuncias de escuchas ilegales al PP lanzadas por su secretaria general, Maria Dolores de Cospedal, la ha hecho saltar por los aires este martes Alfredo Pérez Rubalcaba.

"No me hace feliz escuchar según qué cosas, porque la prioridad es acabar con ETA y ahí hace falta todo el mundo", ha comenzado el ministro del Interior durante la rueda de prensa convocada para informar de los últimos atentados de la banda terrorista.

No ha hecho falta insistir. Rubalcaba se ha lanzado cuesta abajo y sin paracaidas para cargar, sin conmiseración, contra lo que entiende "es una de las denuncias más graves que se puede hacer en una democracia", aludiendo a las escuchas ilegales.

"Se ha dicho tal cúmulo de disparates... porque el disparate del verano lo ha dicho De Cospedal, que ha acusado al Gobierno de espiar", ha señalado para lamentar que, por el momento, lo conservadores no han hecho pública ni una sola prieba y, menos aún, una mínima rectificación.

"Se ha dicho tal cúmulo de disparates... porque el disparate del verano lo ha dicho De Cospedal"

A juicio de Rubalcaba, "a estas alturas sí podemos concluir" que las denuncias son "rotundamente falsas, son una infamia gravísima, una de las cosas más graves que se puedan decir en democracia, porque si hubiera pruebas ya se habrían hecho públicas. Es una infamia gravísima que no puede quedar sin respuesta".

El ministro del Interior no ha criticado solo el fondo. También ha cargado contra dónde se produjeron las polémicas declaraciones de De Cospedal: "Sin pruebas y en una playa no se pueden decir estas cosas", ha señalado para abundar: "Es la barbaridad del verano".

"Esto es el mundo al revés", ha abundado para criticar la petición por parte de Cristobal Montoro (PP) de que el Gobierno demuestre que no existen unas escuchas ilegales de las que no ha presentado prueba alguna. "Ahora resulta que son los policías y los jueces quienes tienen que dar explicaciones en vez de los presuntos corruptos. Y la democracia no funciona así".

"Es una estrategia de comunicación. Si lo que hay que tapar es muy grande hay que hacer una cortina de humo muy grande"

Se trata, a su juicio, de un intento por parte del PP de "amedrentar" el Estado de derecho. "Hay un intento no explícito de amedrentar a la gente porque se puede pensar 'no me meto porque a ver qué dicen de mí'", ha relatado. "Quiero decir al PP con toda rotundidad que el Estado de Derecho no investiga al PP, sino a los presuntos corruptos del PP y de cualquier formación política".

Tras comprobar que, poco antes, Rajoy respaldaba desde Galicia punto por punto las denuncias de De Cospedal, Rublacaba ha intentado de responder a la pregunto de qué busca el PP con todo ello.

La respuesta tiene una fácil explicación para el ministro del Interior: los conservadores hacen esto "para tapar lo que está pasando", en referencia l caso Gürtel y la presunta corrupción en Palma de Mallorca. "Es una estrategia de comunicación. Si lo que hay que tapar es muy grande hay que hacer una cortina de humo muy grande. Si hay que tapar un barco de juguete,  la cortina de humo es muy pequeña, si hay que tapar el Titanic... amigo", ha comentado.

Rubalcaba no ha descartado ninguna hipótesis sobre cuándo fueron colocados los artefactos que explotaron el domingo en Palma, entre ellas las de que las bombas se colocaran "con anterioridad" porque hay temporizadores que permiten un gran lapso de tiempo.

Así lo ha avanzado el responsable de las fuerzas de seguridad en una rueda de prensa que ha ofrecido en la sede del Ministerio para informar sobre los atentados de ETA del pasado domingo en Palma de Mallorca con cuatro artefactos de escasa potencia, que contenían unos cientos de gramos, ni siquiera, ha dicho, medio kilo.

Durante su comparecencia, el ministro ha precisado que en la mañana del domingo se recibieron al menos tres llamadas telefónicas, una de ellas desde Francia, advirtiendo de la colocación de algún artefacto en la isla, aunque todas ellas fueron incomprensibles, confusas, y no ofrecieron información sobre el número de ellos, ni los lugares donde se iban a producir las explosiones.

Es más, una de las llamadas, fue realizada por los terroristas de forma errónea ya que marcaron el número de teléfono de un ciudadano cordobés, que se pensó que era una broma de mal gusto, aunque avisó a la Policía.

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