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Rumí lamenta la muerte de inmigrantes y dice que las únicas culpables son las mafias

EFE

La secretaria de Estado de Inmigración y Emigración, Consuelo Rumí, ha lamentado hoy el fallecimiento frente a la costa africana de 47 inmigrantes subsaharianos que intentaban alcanzar las Islas Canarias y ha afirmado que las únicas culpables de estas situaciones son las mafias organizadas.

Rumí, quien hoy abrirá en Pamplona el séptimo Congreso de Economía de Navarra, dedicado este año a "Inmigración y Economía", ha declarado en conferencia de prensa que los responsables de este tipo de sucesos son "los mafiosos, los que explotan a estas personas, los que les engañan y los que les venden un viaje que no tiene el objetivo que ellos pretenden".

La forma más eficaz de luchar contra estas mafias, ha señalado Rumí, es fortalecer la cooperación con los países de origen, ya que, por ejemplo, los acuerdos suscritos con Marruecos han reducido ya este año la inmigración clandestina en 21.000 personas.

Rumí ha abogado por ello por profundizar en la cooperación con países africanos como Senegal, cuyas costas son ya objeto de un patrullaje marítimo mixto.

En todo caso, la secretaria de Estado ha destacado que, mientras exista la "desigualdad terrible entre los países ricos y pobres" va a seguir habiendo "inmigración y explotación".

Por este motivo, ha subrayado la necesidad de potenciar el crecimiento "democrático, económico y social" de las naciones de origen de la inmigración para que "las personas que se vayan de un país lo hagan porque tienen el legítimo derecho a irse, pero no porque sean expulsados por la pobreza o la miseria".

La secretaria de Estado, quien ha asegurado que en España no había una "política de inmigración" cuando el PSOE llegó al poder, sino una "política de extranjería", ha manifestado que en este momento se repatrían inmigrantes clandestinos "más que nunca" y a países "donde nunca se había hecho".

Rumí ha resaltado que estas repatriaciones, que se hacen "sin ningún tipo de complejos", son no obstante "perfectamente compatibles" con un sistema de acogida que "no existe en ningún otro país de la Unión Europea".

Junto a la lucha contra la inmigración clandestina, ha agregado, otro de los ejes de la política del Gobierno español en esta materia es la apuesta por los flujos migratorios legales, y al respecto la secretaria de Estado ha destacado que en 2006 llegaron a España más de 200.000 personas con contratos de trabajo tramitados en sus países de origen y en 2007 se ha superado ya esta cifra.