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Rusia expresa su "inquietud" por los enfrentamientos armados cerca de Karabaj

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Rusia expresó hoy su "inquietud" por los enfrentamientos armados protagonizados el martes por fuerzas azerbaiyanas y armenias cerca del enclave armenio de Nagorno Karabaj, cuya soberanía enfrenta a ambos países desde 1988.

"Manifestamos nuestra inquietud por cualquier violación del régimen de alto el fuego, pero los eventos de ayer se diferenciaron de los anteriores por su intensidad", aseguró Vasili Istratov, embajador ruso en Bakú, en una rueda de prensa.

El diplomático ruso adelantó que la OSCE enviará en los próximos días una misión a la zona para estudiar detalladamente lo ocurrido y establecer cuál de las dos partes rompió el alto el fuego vigente en la zona desde 1994.

Además, insistió en que Rusia, copresidente del Grupo de Minsk de la OSCE que supervisa el respeto del alto el fuego, se mantendrá dentro de los límites de ese formato en sus intentos de solucionar el conflicto.

El ministerio de Defensa azerbaiyano reconoció hoy cuatro bajas en sus filas y estimó que las fuerzas armenias sufrieron doce bajas durante los enfrentamientos, y acusó a la parte armenia de la violación del alto el fuego.

Por su parte, las autoridades de la región separatista del Karabaj informaron de que ocho militares azerbaiyanos habían sido abatidos y que la parte armenia no había sufrido bajas.

Según la versión armenia, las fuerzas de Karabaj repelieron la ofensiva lanzada por los comandos especiales azerbaiyanos, que utilizaron armamento pesado, algo negado por Bakú.

En un primer momento, los comandos azerbaiyanos tomaron un puesto fronterizo en territorio controlado por los armenios, pero horas después fueron expulsados.

Las autoridades karabajíes acusan a Azerbaiyán de intentar desestabilizar la situación no sólo en la frontera entre ambos territorios, sino también en toda la región.

"El ministerio de Defensa de Karabaj advierte a Azerbaiyán que cualquier acción que amenace la seguridad del territorio será repelida de la manera más contundente", apuntó.

A su vez, el ministro de Exteriores armenio, Vardán Oskanián, acusó a Azerbaiyán de intentar "aprovecharse del agravamiento de la situación interna en Armenia", donde ocho personas murieron en los enfrentamientos entre la policía y la oposición que denunciaba el fraude en las elecciones presidenciales.

El actual presidente armenio, Robert Kocharián, antiguo dirigente de Alto Karabaj, decretó el sábado pasado el estado de excepción en la capital por espacio de 20 días.

La víspera, el presidente azerbaiyano, Ilham Alíev, aseguró que su país está incrementando a marchas forzadas su potencial militar con el fin de liberar el enclave de Nagorno Karabaj y otros territorios del país ocupados por Armenia.

"Compramos armamento pesado, aviones y municiones con el fin de estar preparados para liberar los territorios ocupados, y ya estamos preparados para ello", aseguró.

Alíev insistió en que "los esfuerzos diplomáticos no bastan para el arreglo del conflicto" y que "el factor decisivo sigue siendo la fuerza", sobre todo cuando "en el mundo se violan las normas del derecho internacional", en alusión a la secesión de Kosovo.

El conflicto entre los dos países vecinos del Cáucaso Sur se remonta a los tiempos de la antigua URSS, cuando el territorio de Nagorno Karabaj pidió su incorporación a la vecina Armenia tras lo que estalló una guerra que causó unos 25.000 muertos.