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La sanidad pública declara la guerra a la barra libre

El Parlamento catalán aprueba por unanimidad una ley que prohibe las ofertas de alcohol como el 2x1 o la happy hour. El Gobierno prepara una norma para reducir el consumo juvenil

V. P.

El Gobierno ofreció ayer un nuevo gesto en su estrategia para combatir el alcoholismo juvenil. La ministra de Sanidad y Política Social, Trinidad Jiménez, mostró una vez más su olfato político al recordar que su departamento prepara una Ley de Salud Pública, que incluirá medidas orientadas a combatir el consumo de bebidas alcohólicas entre los jóvenes, el mismo día que el Parlamento catalán aprobaba la primera Ley de Salud Pública autonómica, que prohibirá prácticas como la promoción de bebidas alcohólicas 2x1, las barras libres o las happy hour.

La última encuesta escolar sobre drogas pone de manifiesto que ha crecido el número de adolescentes que beben hasta emborracharse los fines de semana. Jiménez ya anunció hace tres semanas un programa específico de actuación contra el alcoholismo juvenil, en cuya redacción participarán los profesionales sanitarios, los padres, las madres, los educadores y el conjunto de la sociedad. No obstante, la norma estatal, que aún está en un grado incipiente de elaboración, no prohibirá en principio prácticas concretas, como la ley catalana, según informó ayer el director general de Salud Pública, Ildefonso Hernández.

Hernández recordó que las competencias para prohibir las ofertas de bebidas en los locales de ocio pertenecen a las comunidades autónomas.

"La ley no entrará a limitar actividades de los individuos. Pero sí identificaremos algunas conductas contrarias a la salud, que luego se aplicarán con políticas municipales o autonómicas", concretó.

Sanidad calcula que "en una semanas" estará listo el borrador de la ley estatal de Salud Pública. Hernández explicó que además de recomendar a las autonomías medidas para atajar el consumo de alcohol, creará catálogos de prácticas recomendables contra el tabaquismo. Ambos están por definir. Hace dos años, Sanidad interrumpió la tramitación de la Ley antialcohol por el rechazo que provocó en los productores de bebidas alcohólicas.

La ley catalana, aprobada por unanimidad, pretende acabar con las ofertas que cada fin de semana atraen a miles de jóvenes a la bebida. La diputada del PSC Núria Segú, relatora de la ponencia, justificó que la medida evitará "el fomento del consumo indiscriminado del alcohol".

La ley prevé multas de hasta 6.000 euros para aquellos locales que no se atengan a la nueva normativa. Un trabajador de Sports Bar, un local de la Rambla, criticaba ayer el efecto de la medida en los negocios de hostelería: "La happy hour hace que se venda más durante las horas muertas, cuando la gente no va a los bares".

Claudia, propietaria de una taberna irlandesa del centro de la ciudad, afirmaba: "Se está tomando el ejemplo del Reino Unido e Irlanda, donde hay problemas con el alcohol, pero aquí no hacía falta, la happy hour no fomenta el alcoholismo, aquí no se abusa. No concuerda con la cultura española ni hacía falta", informan Lea del Pozo y Anna Lasheras.

El presidente de la Federación Española de Hostelería, José María Rubio, advertía ayer que si se quiere restringir el consumo de alcohol, se "busque el consenso" y se aclare cuánto antes qué medidas se aplicarán. Desde la asociación de consumidores Facua, su portavoz, Rubén Sánchez, denunció que "no hay un cuerpo de inspección suficiente" para controlar el cumplimiento de este tipo de medidas.

La Federación Catalana de Asociaciones de Actividades Recreativas Musicales (Fecasarm) expresó su satisfacción por la noticia y aseguró que las ofertas de alcohol en los bares dan mala imagen al sector y promueven una competencia desleal en el sector.

La Asociación Madrileña de Bares de Copas también mostró su acuerdo con este tipo de medidas y dijo que no le importaría que se aplicaran en la Comunidad de Madrid. "Queremos que las copas se vendan a un precio justo, pero no nos interesa fomentar las borracheras en el local, porque nos generan problemas. Todo lo que sea incentivar el consumo excesivo de alcohol es negativo", aseguró su presidente, José Luis Salazar.

El portavoz de la Asociación de Empresarios por la Calidad del Ocio, Vicente Pizcueta, aplaudió así la ley catalana: "Las ofertas, a parte de empobrecer la oferta de ocio, son negativas para las cuentas".

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