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Santiago Carrillo: "En el PP hay mucha gente que no ha roto con el franquismo"

El ex secretario del PCE dice que la apertura de las fosas es "un derecho fundamental"

JUANMA ROMERO

Habla despacio, como si cada una de esas palabras que enhebra con asombrosa lucidez le trajera un fogonazo del pasado. Dice que fuma menos, que ojea poco la prensa "para dedicarse más a leer" las montañas de libros que invaden su casa, y para escribir las páginas y páginas que las editoriales le piden sobre su largo ayer. Que para Santiago Carrillo son 94 años. "Soy como aquellas mujeres de vida alegre, que nunca sé decir que no", bromea.

¿Qué recuerdos guarda de aquel 1 de abril de 1939?

Yo estaba en París. Lo primero que pensé es que el Eje, el fascismo, había triunfado. Siempre habíamos insistido en que la defensa de la República era la defensa de la paz en el mundo. Pero también supimos que en España se consumaba la tragedia, que la paz de Franco era la continuación de la guerra contra los vencidos.

¿Pudo siquiera vislumbrar que sobrevendría una dictadura así, tan cruel?

Si hubiéramos pensado que duraría 40 años, habríamos preferido morir, porque el futuro se veía abominable. Franco ya demostró tal crueldad. De la represión posterior no recuerdo todos los detalles. Pero ya el conjunto de atrocidades era tan macabro que...

¿La represión fue la columna vertebral del régimen?

Sí, porque Franco comprometió en ella a mucha gente. Muchos la apoyaron, por acción u omisión. La represión fue el cemento que ayudó al régimen a mantenerse, por el mismo miedo que infundió en mucha gente que no tenía nada. Pero si Franco murió en la cama fue también por el auxilio clave de las potencias occidentales.

¿Se intenta ahora equiparar los dos bandos, lo de los dos demonios? Fraga, en TVE, le volvió a mentar Paracuellos.

Cuando estalla la rebelión, se hunde el Estado republicano. Mucha gente toma la justicia por su mano, sí hubo barbaridades. La República se esforzó por superar eso. Pero en el bando franquista, era el Gobierno quien sostuvo la voluntad de exterminar al adversario. El dictador asesinó hasta el último día. Aplastar al enemigo fue su método político de gobierno durante 40 años. Discutir con Fraga me habría sido fácil. En la derecha subyace ese deseo de igualarnos.

¿España es 100% consciente del terror de Franco?

Los jóvenes escuchan, leen, pero es imposible imaginarse el terror del régimen. En muchas gentes se grabó el "algo habrán hecho". El miedo no ha desaparecido totalmente.

¿Se frivoliza, entonces?

En el PP hay mucha gente que no ha roto con el franquismo, que lo creen necesario, accidental. Esa derecha y esa Iglesia no se han ido.

¿La historia ha sido ingrata con usted, con el PCE?

No ha sido generosa, no. Influyó la descomposición del partido, el descrédito de los países soviéticos... Yo me considero un hombre de suerte, pero tanta gente nuestra ha sufrido... Los que dicen que cedimos mucho se olvidan de que entonces no se podía hablar. Ibas a la cárcel. No teníamos nada que perder. Quienes hicieron concesiones reales fueron los que tenían el poder. La concesión más seria nuestra fue no negarnos a participar en las elecciones de 1977, cuando el Ejército intentó proyectar miedo. Estoy convencido de que hicimos lo que había que hacer.

¿Por qué la memoria?

Hay que hacer esa campaña de recuerdo de la barbarie franquista para no repetir el pasado. La memoria es frágil, perecedera, y hace falta, por la falsificación de la Historia. Abrir las fosas es un derecho elemental.

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