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Teatro, música y arte en libertad conquistan la vieja cárcel de Segovia

EFE

En la vieja cárcel de Segovia, popularizada por la fuga masiva de internos de ETA, en 1976, y por el rodaje de películas, se puede entrar y salir, pero principalmente se practica la creación artística contemporánea en libertad.

Durante una jornada hoy de puertas abiertas, diez artistas han intervenido en otras tantas celdas, en el proyecto "Galerías", y además han tenido lugar diferentes actividades para todos los públicos, como danza, música, teatro, circo o cortometrajes.

El visitante, al aproximarse al recinto penitenciario, puede posar para ser fotografiado y fichado, pasar a ser espectador de intervenciones artísticas y música o, incluso, cumplir dos minutos de condena en una celda conservada en su estado original.

El reducido espacio de una celda ha servido de escenario y patio de butacas a una docena de espectadores, para que los actores Ignacio Marraco y Luis Callejo rememoren el proceso de aprendizaje de "El Lute" en su estancia en prisión.

Callejo, en declaraciones a EFE, ha reconocido que trabajar en un lugar así es "muy especial", aunque ha señalado que se desprenden "unas energía muy raras, no queremos trivializar con la idea de la cárcel, ni lo que sufre un preso, pero quizá aportemos a que la muerte se convierta en vida y la angustia en felicidad".

Para el artista Jaime de la Jara (Madrid, 1972) intervenir en una celda es un conflicto desde el primer momento por el peso que tiene el espacio ya que, a su juicio, "enseguida te enfrentas al significado".

Mientras el público va perdiendo la idea de encierro y toma el espacio como lugar para la libertad y la creatividad, en el panóptico aparece la actriz Rocío Martín con improvisaciones o de otra de las galerías sale música de jazz.

Tras las rejas, músicos como los integrantes del Quinteto de Astor Piazzolla, el cuarteto Kant-Heros y alumnos del Conservatorio de Música de Segovia ponen las notas a la tarde, y en otra galería hay una vídeo-performance con los bailarines Manuel Martín y Said Bensani.

La concejala de Cultura del Ayuntamiento de Segovia, Clara Luquero, ha calificado el programa como "la toma de la cárcel para la cultura", en un momento en que no hay recursos económicos para grandes infraestructuras.

Luquero ha agregado que se trata de que los ciudadanos ocupen estos espacios, con un acondicionamiento básico, dando oportunidades a los artistas jóvenes, sobre todo, "para que creen contenido en un continente especial".

Hasta los niños entran y salen por los pasillos de esta cárcel, un edificio de 1891 que sufrió modificaciones hasta 1914, que participan en un espectáculo y taller de circo, a cargo de Cirque Belui.

Esta prisión, donde también fueron noticia los motines de la llamada Coordinadora de Presos en Lucha (COPEL), en la transición, ha sido recuperada por el ayuntamiento, dentro del proyecto de convertir a Segovia en capital cultural europea en 2016.

El proyecto de rehabilitación va a conservar la estructura y distribución de la antigua prisión, pero dando un nuevo sentido a los espacios para desarrollar la metáfora que este proyecto quiere construir: la imaginación, la innovación, la creación, para hacer a los segovianos más libres.

Los pabellones que albergan las celdas, que ocupan las dos plantas del edificio, se conservan como plató de cine para rodajes. Aquí se han grabado películas como "Las trece rosas", "Torrente 4" o la tvmovie "El precio de la libertad".

El conjunto se completa con los pabellones exteriores ahora convertidos en espacios de cultura, en los que se ubicaban las oficinas para la administración y gestión de la cárcel.

Aurelio Martín

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