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El tenor José Cura dice que conocer territorios desconocidos le enriquecen como cantante

EFE

El tenor argentino José Cura ofrecerá mañana en el Festival Internacional de Santander (FIS) un recital dedicado a la música de su país en el que estrenará las canciones que ha compuesto a partir de los sonetos de Neruda, una faceta más de un artista que defiende que "meter la nariz" en territorios desconocidos le enriquece como cantante.

José Cura regresa al FIS, donde el año pasado protagonizó una nueva producción de la ópera "Sansón y Dalila", para interpretar, acompañado al piano por Giulio Laguzzi, canciones escritas por compositores de su país, como Hilda Herrera, Alberto Ginastera, Carlos Gustavino y Héctor Panizza.

En el programa ha incluido los siete sonetos de amor de Pablo Neruda a los que él mismo ha puesto música, dentro de un proyecto impulsado por la Fundación Pablo Neruda de Chile.

Será el estreno en España de unas canciones que ya ha interpretado en Italia y en otros países europeos pero esta ocasión es, para él, "especial" porque por primera vez los va a cantar ante un público que comprende la lengua del poeta chileno.

José Cura ha hecho hoy hincapié en que su recital será de música argentina pero no de música popular ni de tangos, sino de obras que, a su juicio, se pueden comparar con las canciones de Schubert o Schumann.

La composición no es el único "territorio desconocido pero no reñido" con su condición de tenor en el que el cantante argentino se está adentrando. Entre el año próximo y 2012 tiene previsto dirigir tres óperas.

La primera será en Alemania, donde estrenará, en 2010, una nueva producción de "Sansón y Dalila" como director de escena, diseñador de la escenografía y también cantante.

Para 2011 le espera un nuevo "Otelo" de Verdi, también como director escénico, que se montará en un circuito de teatros italianos, un proyecto sobre el que, por ahora, no puede desvelar más detalles.

En su agenda hay además una "Rondine" de Puccini, en la ciudad francesa de Nancy, que ha definido como un "experimento con jóvenes", a los que preparará con clases magistrales antes de que la ópera llegue a escena.

En esa "Rondine" hará doblete al frente de la producción, porque se encargará de la dirección escénica y además de la musical. "Como no cantaré, me daré el doble lujo de estar también en el foso", ha apuntado en la presentación de su concierto.

"Algunos escriben que mi ego es inconmensurable, pero no tiene nada que ver con eso. Es mi curiosidad, mis ganas de experimentar, mi entusiasmo por trabajar con jóvenes", ha subrayado el tenor argentino, quien ha insistido en que hay quien lee ese afán por adentrarse en otros ámbitos "en clave de ego", pero él lo hace "en clave de entusiasmo y de amor a la vida".

El tenor ha subrayado que su labor como compositor, director de escena o de orquesta no le está haciendo relegar su faceta como cantante a un segundo plano, sino que la está enriqueciendo.

Según ha destacado, las críticas de sus último recital, con el que cerró esta misma semana el Festival de Perelada, ha coincidido en esa misma idea. "Que eso se vea es un gran orgullo, porque el sacrificio es mucho y las horas son cada vez menos".

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