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Unos 'triunfitos' más allá del personaje televisivo

Arnau Vilà, jurado del casting de 'OT', asegura que son potenciales artistas

MARTA HUALDE

Por mucho que Risto se empeñe en afirmar que la edición de este año de Operación Triunfo (Telecinco) es la de los clones de ex triunfitos u otros artistas, el jurado del casting que ha seleccionado a los 18 concursantes que actuaron el miércoles por primera vez en una gala del reality tiene otra percepción. "Hemos intentado no tener los mismos perfiles de otros años sino que sus características sean únicas y el espectador vea un producto nuevo", explicó a Público Arnau Vilà, uno de los miembros del jurado seleccionador.

Este director de teatro musical asegura que se trabajó para descubrir si en los seleccionados "había madera, material, base y cualidades", con la finalidad de que en la Academia los profesores puedan sacar más de ellos. Así, este experto recuerda que en el casting se incidió en buscar potenciales artistas que, trabajando duro, lleguen a ser artistas únicos: "Miramos más allá del personaje televisivo o fácil famoso, porque Operación Triunfo es, sobre todo, un programa musical". A su juicio, esta selección de los nuevos concursantes puede marcar "un pequeño cambio de rumbo dentro del programa".

Por ello, a pesar de las críticas lanzadas en la primera gala por Risto sobre lo "coñazo" que le resultó, los seleccionadores de los jóvenes creen que cada programa será muy bueno. "Estamos muy contentos con lo que hemos encontrado. El nivel de las galas va a ser muy bueno y el programa crecerá a nivel artístico", prometió Vilà.

Aunque reconoce que todavía se presentan muchos que "buscan su minuto de gloria", se ha elegido a los que "tienen ganas, vienen en serio y están preparados". "Hay gente que nos puede engañar por un físico atractivo o vendiéndose muy bien, pero aguantan dos fases del casting y no llegan muy lejos", insistió.

Para demostrarlo, Vilà explica que de la fase abierta a la que se presentaron entre 8.000 y 9.000 personas se pasó a una segunda parte en la que los jueces trabajaron más a fondo con los aspirantes y se les hizo actuar en el escenario de un teatro, en lugar de en pabellones, como sucedió en pasadas ediciones. "El sitio de un artista es sobre el escenario, por lo que intentamos acostumbrarles desde el casting a sentirse artistas", recalcó.

A los críticos con el programa, Vilà responde que hay otras vías musicales además de grabar un disco, que "ahora es muy fácil". Pone el ejemplo de ex concursantes que han tendido hacia el musical, como Gisela o Edurne, "que se lo han currado".

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