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Uribe rehúsa revelar su pacto militar con EEUU

Brasil exige transparencia sobre las bases en Colombia

ANTONIO ALBIÑANA

La reunión extraordinaria de ministros de Defensa y Exteriores de los doce miembros de la Unasur concluyó a última hora del martes en Quito con un rotundo fracaso. Una vez más, como en la pasada cumbre de Bariloche del 28 de agosto, el acuerdo entre Colombia y EEUU para la instalación de siete bases en suelo colombiano, provocó la desconfianza de la totalidad de países de la región, que pidieron sin éxito el texto del acuerdo y garantías de no agresión.

La reunión de Quito fue convocada para "acordar un conjunto de medidas de confianza mutua e intercambiar información sobre acuerdos militares en la región". Acosado por las reservas de los 11 países de Suramérica, el presidente colombiano, Álvaro Uribe, prometió en Bariloche compartir el texto del acuerdo con EEUU aunque subrayando que dicho texto ya estaba "cerrado".

Sin embargo, el martes en Quito los representantes colombianos decidieron ocultarlo con el pretexto de que el texto "no estaba firmado". La intervención del canciller brasileño, Celso Amorim, exigiendo transparencia en el acuerdo sobre las bases hizo perder la compostura al ministro de Defensa colombiano, Gabriel Silva, que amenazó con abandonar la reunión.

La delegación colombiana intentó sin éxito que la reunión estudiara los acuerdos sobre adquisición de armamento y tecnología de otros países suramericanos, como Venezuela y Brasil. La secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, mostró ayer su preocupación por estos contratos, especialmente por los suscritos entre Caracas y Moscú, y aseguró que "Venezuela está comprando más armamento que ningún otro país en la región, hecho que suscita la pregunta de si habrá una carrera armamentista".

El canciller venezolano, Nicolás Maduro, respondió a Clinton: "Estas declaraciones no tienen asidero ni político ni moral, porque es el Gobierno de EEUU el que está anunciando siete bases militares", señaló el canciller. "En ningún lugar del planeta se está realizando ese despliegue militar", agregó. En realidad, los acuerdos militares entre Brasil y Francia suponen un volumen de negocio cinco veces superior al firmado entre Rusia y Venezuela.

El momento más crítico de la reunión de la Unasur se produjo, según testimonios de los asistentes, cuando se trató la cuestión de la "extraterritorialidad" de las siete bases colombianas, es decir, la posibilidad de que sean usadas para intervenir o realizar operaciones de inteligencia en los países del entorno. El canciller colombiano, Jaime Bermúdez, negó esta opción pero cuando el brasileño Celso Amorim pidió garantías formales y por escrito, indicó que tenía que "evaluar consultas". Desde Bogotá, Álvaro Uribe seguía en directo el desarrollo de la cumbre.

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