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Zapatero pide "un voto masivo" para "acabar con la crispación"

"Espero que la niña de Rajoy que sea muy feliz".

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A poco más de 12 horas para que concluya la campaña electoral, José Luis Rodríguez Zapatero ha optado por no malgastar lo conseguido durante estos 15 días. Por eso, en una entrevista concedida la cadena Ser, ha optado por la templanza, por no herir demasiado al adversario y por vender, una vez más, los logros de la legislatura.

Han sido miles de kilómetros recorridos, miles de personas en mítines y decenas de entrevistas. Todo eso acabará a las 00,00 horas de esta noche. Concluye una campaña de tiempo 'razonable' de la que Zapatero se siente satisfecho ('Me ha gustado') porque 'se percibe una elevadísima participación de la ciudadanía', ha subrayado.

Han sido 15 días marcados, sobre todo, por los dos 'cara a cara', una 'novedad' que Zapatero aspira a convertir en una costumbre en elecciones venideras.

Talante hasta la muerte 

'Me gusta mantener el talante hasta el final', ha confesado para justificar su negativa a lanzar reproches a Mariano Rajoy. Aun así, ha dejado no pocas puyas: 'Carece de proyecto' y ha practicado 'una oposición muy descalificadora, muy subida de tono', son las únicas reseñables. 'Pido un voto masivo para acabar con la crispación', ha solicitado.

 

También ha mantenido el ataque al 'número dos' de los conservadores por las listas de Madrid, Manuel Pizarro: 'Después del debate con Solbes fuese y no hubo nada'. En el lado contrario se encuentra Pedro Solbes, quien, a su juicio, se encuentra 'en su mejor momento desde que le conozco'. 'Le he visto con un interés político con nuestro proyecto como nunca le había visto', ha abundado.

En este sentido, el líder del PSOE ha destacado a Solbes y a María Teresa Fernández de la Vega como las 'dos columnas básicas de su Gobierno', algo en lo que cree que Rajoy 'tiene problemas muy serios'.

Satisfecho con el balance final de la legislatura, Zapatero ha presumido del avance, sobre todo en política social, experimentado por España a lo largo de los últimos cuatro años. Ello pese a que, esta semana, el diario Financial Times definiera en sus páginas de 'izquierda poco motivadora' la liderada por el candidato socialista: 'Si uno se compara con otros proyectos progresistas debería analizarse dónde ha habido uno con crecimiento económico como el nuestro y con las mejoras sociales, en derechos y libertades y en modernidad (matrimonio homosexual, divorcio, ley de igualdad) conseguidas... son un conjunto de leyes que diseñan una manera de vivir moderna, avanzada y progresista', ha enfatizado.

'Asumieron mal la derrota de 2004'

Como no podía ser de otra forma, el presidente del Gobierno se ha defendido de todas y cada una de los reproches que se le han lanzado. De esta forma, considera que 'en absoluto' ha mentido a los españoles y, en contra de los que le critican la falta de pactos, defiende que su Ejecutivo ha sido el más transparente de la democracia. 'He trabajado todos los días para ser el presidente de todos los españoles', ha confesado. Entre las críticas que sí ha aceptado, el no haber fomentado demasiado el diálogo con el PP. Aunque, obviamente, la culpa se la ha atribuído a los conservadores porque 'asumieron muy mal su derrota de hace cuatro años'.

Y del pasado al futuro. Gane quien gane, para la próxima legislatura Zapatero confía en que 'el clima de tolerancia y respeto que hay en la calle vuelva a recuperarse en el Parlamento'.

Cuestionario

En un cuestionario final, el candidato del PSOE se ha mostrado bastante en desacuerdo con la idea de que la gestión económica del gobierno Aznar fuera positivo, bastante de acuerdo con la tesis que defiende que es bueno que los gobiernos cuenten con mayoría absoluta, 'de acuerdo' con que se multe a un comerciante porque rotule en castellano si está en Catalunya, 'bastante de acuerdo' con aquellos que critican su ambición de querer acabar con ETA en una sola legislatura y en bastante desacuerdo con los que le reprochan todo lo sucedido con el Estatut de Catalunya.

Sus últimas palabras de la entrevista: 'Espero que la niña de Rajoy que sea muy feliz'.

Y de ahí a rematar la campaña que ya agoniza.