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Zapatero se pregunta si la situación actual del terrorismo merece los duros ataques del PP

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El jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha asegurado hoy que su mención en los debates con Mariano Rajoy a los muertos por terrorismo en las dos legislaturas buscaba determinar si la situación en la que estamos se corresponde con los ataques "virulentos" que su Ejecutivo ha recibido del PP.

Así lo ha explicado en un encuentro informal con los periodistas que cubren la caravana electoral socialista, a los que ha explicado sus impresiones sobre los dos cara a cara que ha mantenido esta campaña con el líder del PP.

Preguntado por su mención a las víctimas del terrorismo en una y otra legislatura, Zapatero ha apuntado que ya hizo ese comentario en el primer debate, y ha señalado que siempre hay que valorar en qué situación estamos y de qué situación veníamos, y si esta situación actual se corresponde con el ataque "tan virulento" que ha recibido su Ejecutivo, que ha considerado "injusto".

Lo más relevante, a su juicio, es que planteó una pregunta al líder del PP que éste no le respondió.

A Zapatero le sorprendió, ha dicho, que en el cara a cara Rajoy "no reconociera nada positivo de la gestión del Gobierno", ni siquiera algo como la inversión en I+D+i, algo que "no se da en ninguna democracia" y que "le quita mucha credibilidad".

Así, ha afirmado que "tal era su afán de crítica, de negación y de descalificación que apenas tuvo tiempo para profundizar en sus propuestas", y "ganar así es difícil" porque "los ciudadanos quieren otra cosa". "Cuando se ha hecho una oposición basada en la crispación pasa lo que pasa", ha apuntado.

El jefe del Ejecutivo se ha mostrado satisfecho con los debates, que ha confiado en que se puedan celebrar ya siempre por el alto interés que han despertado entre la gente contradiciendo a quien dice que la ciudadanía no está interesada en la política, aunque ha considerado que la influencia que puedan tener en el resultado en las urnas no se podrá medir nunca.

Así, ha asegurado que el segundo se le hizo "más corto" y salió menos cansado que en el primero, y que lo que más le costó es hacer exposiciones breves -algo a lo que no está muy acostumbrado-.

"Estaba cerrando una idea, un mensaje, y me daba cuenta de que me quedaba un segundo; hay que hacer un esfuerzo enorme, responder a tu oponente, y decir tu mensaje", ha explicado, antes de afirmar que tendrá que trabajar más para mejorar ese aspecto.

No tienen nada que ver estos debates, ha dicho, con los parlamentarios, donde el presidente goza de la ventaja de tener tiempo ilimitado de intervención y tiene todo el turno de palabra del oponente para preparar su respuesta, mientras que aquí primaba la inmediatez, "hay que tener un altísimo grado de concentración".