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El padre también sufren depresión postparto

Este fenómeno no sólo afecta a entre el 10% y el 15% de las nuevas madres; también a uno de cada 10 progenitores varones. Aunque tiene tratamiento, es difícil de detectar

AINHOA IRIBERRI

Cuando la psiquiatra Belén Hernández Herrera trabajaba en el servicio de Interconsulta de Psiquiatría del Hospital 12 de Octubre de Madrid, un colega le pidió que atendiera a una paciente ingresada en Traumatología. Se trataba de una mujer de 38 años que se había arrojado al vacío desde un tercer piso. Tras la consulta, Hernándezque ahora trabaja en el Hospital Manacor de Mallorca descubrió que la paciente llevaba dos meses deprimida, casi el mismo tiempo que llevaba siendo madre. Este hecho llevó a la joven especialista a investigar sobre un problema que afecta a entre el 10% y el 15% de las madres: la depresión postparto. Su conclusión, que resumió en una comunicación en el X Congreso Nacional de Psiquiatría, fue bastante descorazonadora. Existen pocos estudios serios sobre este fenómeno, por lo que, a su juicio, la depresión postparto debería ser más investigada y detectada por los profesionales sanitarios.

Un estudio publicado la semana pasada en la revista JAMA ha vuelto a llamar la atención sobre este tipo de depresión, inexplicable para la mayoría de las madres. El trabajo, dirigido por el doctor en Psicología y profesor de la Facultad de Medicina de Eastern Virginia (EEUU) James F. Paulson, demuestra que la depresión postparto no sólo existe sino que no es, ni mucho menos, un fenómeno exclusivo de las mujeres: alrededor del 10% de los nuevos padres también la sufren.

El riesgo es más elevado entre los tres y seis meses de edad del bebé

Paulson explica a Público que, aunque ya se habían publicado estudios previos sobre el fenómeno en los hombres, los resultados eran "inconsistentes" y realizados con una metodología discutible (por ejemplo, analizando diversas variables, en lugar de centrarse sólo en la enfermedad). Esto implicaba, señala el autor, que la estimación de la incidencia variara considerablemente según los casos, y que la depresión fuera descrita con una heterogeneidad muy llamativa. Pero el nuevo metaanálisis no deja lugar a dudas. Los padres también tienen más riesgo de deprimirse cuando acaban de tener un hijo pero, además, el riesgo es más elevado en el periodo que va de los tres meses a los seis meses posteriores al nacimiento del niño. Por otra parte, si la madre sufre depresión postparto, es más probable que el cónyuge también la padezca.

Paulson explica que es "difícil" saber cuándo la depresión postparto masculina se convirtió en un asunto de interés, pero el psicólogo sospecha que tiene que ver con el cambio de roles registrado en épocas recientes. Al trabajar tanto el padre como la madre, se reparten las tareas más que en el pasado y, también, las consecuencias para la salud.

El cambio de roles en la maternidad ha influido a muchos padres

Pero, ¿qué lleva tanto a un padre como a una madre, que supuestamente deberían estar viviendo los mejores momentos de su vida, a deprimirse hasta el punto de no ser capaces de cuidar de su hijos, ni desear hacerlo? En opinión de Paulson, hay una clara asociación entre la depresión postparto y el estrés psicosocial provocado, entre otras cosas, por la situación vivida entre la pareja, los problemas económicos y la interrupción de las rutinas y el sueño.

Es el caso de la mujer ingresada en el hospital madrileño que llevó a la psiquiatra Belén Hernández Herrera a investigar sobre el asunto. La paciente había mostrado "sintomatología ansiosa" después de que su marido perdiera el trabajo y recayera en un alcoholismo previamente superado. Pero eso fue un año antes de dar a luz.

En la comunicación que presentó en el congreso español, Hernández Herrera explicó que, además de los factores psicosociales, también influye la neurobiología. La hipótesis de que la disminución hormonal de estrógenos y progesterona (inherente al parto) está detrás de este tipo de depresión ha sido estudiada por varios autores. También podrían influir los cambios que se registran en los neurotransmisores. "Incluso influye la oxitocina, que actúa como neurotransmisor y parece estar relacionada con la conducta maternal", comenta la psiquiatra.

Algunas teorías culpan a la disminución de hormonas

En una revisión que se publicó en 2002 en la revista New England Journal of Medicine, la psiquiatra de la Facultad de Medicina de Louisville Katherine L. Wisner apunta también a "la rápida disminución en los niveles de hormonas reproductivas" como una de las causas detrás de la depresión postparto en mujeres, pero cree que hay un factor que lo supera: el historial previo de depresión en la madre reciente. Esta experta destaca, además, los factores que no están asociados a la enfermedad: "La posibilidad de sufrir depresión postparto no parece estar relacionada con el nivel educativo de la mujer, con el sexo del bebé, con la lactancia materna, con el tipo de parto ni con el hecho de que la maternidad haya sido o no planeada", escribe Wisner.

Pero la teoría de las hormonas, que obviamente no puede aplicarse a los padres con depresión postparto, tiene sus detractores. El propio Paulson señala que el "apoyo en la investigación es sorprendentemente inconsistente".

Influyen los problemas económicos y la ruptura de rutinas

A los especialistas que conocen las consecuencias de una depresión postparto que, en última instancia, puede provocar el suicido de la madre o desembocar en un parricidio, les preocupa, y mucho, la detección de la enfermedad, que puede confundirse con los síntomas del agotamiento propio de la maternidad recién estrenada. Este empieza al principio del postparto y va mejorando progresivamente mientras que, en la depresión postparto, el agotamiento empeora a las dos semanas, el cuadro depresivo aparece al mes o puede, incluso, "diferirse a los seis meses". Existe otro síndrome psicológico, el llamado baby blues que, como subraya Hernández Herrera, es "parecido pero con mucha menor intensidad y duración: se da en la gran mayoría de las nuevas madres pero, a diferencia de la depresión postparto, empieza alrededor del tercer día tras el parto y se resuelve una semana después".

La especialista señala que la depresión postparto es más fácil de localizar en mujeres que, por diversos motivos como que sus hijos tengan que estar un tiempo en la incubadora han de permanecer en el hospital tras el alumbramiento del bebé. En esos casos, son las matronas, los ginecólogos o los pediatras los que pueden advertir que algo no va bien y avisar a sus compañeros del servicio de Psiquiatría, como sucedió con la mujer del Hospital 12 de Octubre.

Para diagnosticar la depresión postparto se utiliza la Escala de Depresión Postparto de Edimburgo, un cuestionario de 10 preguntas con cuatro posibles respuestas que otorga a la madre entre 0 y 30 puntos, sugiriendo una puntuación de 11 o más que la paciente padece la enfermedad. Pero lejos de aplicarse a todas las nuevas madres, la encuesta sólo la responden aquellas en las que ya se sospecha el trastorno. "Detectar la depresión postparto precozmente es, quizás, nuestro mayor desafío", enfatiza Paulson, quien considera que tanto los padres como los profesionales sanitarios y los profesores de las facultades de Medicina y Enfermería tienen que estar "más atentos" a los síntomas. Además, a raíz de la correlación encontrada en su trabajo entre las depresiones postparto del varón y la mujer, el psiquiatra estadounidense considera que, cuando uno de los padres primerizos sufre la enfermedad, el otro debe ser estudiado por los profesionales en busca de síntomas similares.

Es más fácil de observar en mujeres que permanecen hospitalizadas

Hernández Herrera concluye advirtiendo de que los casos graves "son una minoría en la depresión postparto, pero suelen precisar ingreso en psiquiatría. Cuando suceden, se presentan delirios y pensamientos intensos de desesperanza. Esto lleva a las madres a pensar que es mejor proteger al niño haciéndole desaparecer de un mundo tan trágico y, excepcionalmente, se comenten homicidios por compasión", concluye.

1 Incidencia
Diversos estudios califican la incidencia de la depresión postparto entre el 10% y el 30%. La revisión publicada en ‘New England Journal of Medicine’ afirma que la padece un 13% de las mujeres. El estudio de ‘JAMA’ cifra en 10% el porcentaje de hombres que la sufre.

2 Síntomas
Para que se diagnostique una depresión se han de dar cinco o más de los siguientes síntomas: tristeza, incapacidad de disfrutar de algo previamente placentero, problemas de apetito, dificultades para conciliar el sueño (incluso cuando el recién nacido duerme), fatiga, sentimientos excesivos de culpa, disminución de la concentración o pensamientos recurrentes de muerte o suicidio.

3 Diagnóstico
La herramienta que más se utiliza es la Escala de Depresión Postparto de Edimburgo, que consta de 10 preguntas.

4 Tratamiento
Está demostrada la eficacia de los antidepresivos y se recomiendan sobre todo los inhibidores de la recaptación de la serotonina. Aunque todos son excretados por la leche, no es imprescindible interrumpir la lactancia .