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Los pájaros de Hitchcock ingirieron una neurotoxina

Científicos de EEUU hallan la causa de la agresividad de las aves que inspiraron al director británico

MANUEL ANSEDE

El 18 de agosto de 1961, una bandada de pardelas sombrías kamikazes despertó a los habitantes de Capitola (California, EEUU) con los golpes de sus cuerpos en los tejados de las viviendas. Las calles amanecieron repletas de cadáveres emplumado y, según el periódico local, el director Alfred Hitchcock, que vivía a pocos kilómetros del lugar, se interesó por el incidente para pulir el guión de su siguiente película, Los pájaros, basada en un cuento homónimo de la escritora británica Daphne du Maurier.

Un equipo de científicos de la Universidad de California cree haber encontrado la explicación a la locura de las aves en el episodio de Capitola. Según los investigadores, dirigidos por Raphael Kudela, las pardelas pudieron intoxicarse con ácido domoico, una toxina producida por ciertos tipos de algas marinas cuando el agua está contaminada con urea. Este ácido, nocivo para el sistema nervioso, también sería responsable de la muerte de 400 leones marinos en California en 1998, según cuenta la edición on-line de la revista Nature.

El trabajo de Kudela, que se publicará en el número de noviembre de Harmful Algae, vincula de esta manera la producción humana de fertilizantes para el jardín, compuestos por urea, con la muerte de cientos de aves y mamíferos marinos.