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Tras las pistas del crimen

La exposición ‘Asesinato en el museo’ pone al alcance del visitante todos los medios científicos para resolver un asesinato

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“Esta mañana ha aparecido el cadáver del director del Museu de Ciències Naturals en su despacho, junto a un charco de sangre”. La conexión del telediario con el lugar de los hechos es en riguroso directo. En la pantalla, detrás de la periodista, los Mossos d’Esquadra se llevan el cuerpo cubierto del asesinado... Es la vibrante introducción a la exposición Asesinato en el museo que se inauguró el miércoles en el escenario del supuesto crimen. La directora real del Museu de Ciències Naturals, Anna Omedes, celebra el éxito de la curiosa muestra, que se mantendrá hasta el seis de enero de 2008.

Tras la información en directo, el visitante accede a la escena del crimen, el despacho del director, debidamente acordonado con la cinta de plástico de la Policía. La brigada científica ha encontrado las primeras pistas: un casquillo de bala, huellas dactilares y de zapatos, fibras de ropa, cabellos y restos de unos pastelillos mordisqueados. Además, ha dado con seis sospechosos, de los que reconstruye los perfiles. El taxidermista, la secretaria del director, un anticuario profesional, la empleada de la limpieza, el director de un museo extranjero y el contable.

Un ‘Cluedo’ al natural

A partir de ahí, el espectador se convierte en detective. Empieza su particular partida paseándose por un tablero de Cluedo al natural. Tendrá que ir descartando a posibles culpables analizando las pistas, para lo que tendrá todos los medios a su alcance, es decir: los laboratorios de los que dispone la policía científica.

Las pisadas darán la información sobre el peso del sospechoso, su estatura, si tiene algún defecto al caminar… El laboratorio de medicina forense indicará cuándo murió el director, en función de la rigidez y de la temperatura del cuerpo. Cualquier duda está explicada en la pared.

Al abrir las puertas de las cámaras que guardan los cadáveres, en lugar de toparse con el pie convenientemente etiquetado de los muertos, el visitante encontrará en un panel las explicaciones necesarias. El cadáver que interesa está diseccionado sobre una mesa camilla. Allí se podrá descubrir la causa exacta de la muerte: ataque al corazón, trombosis, hemorragia…

El laboratorio de odontología permite revelar quién mordisqueó los pastelillos hallados en el despacho de la víctima, y el de balística esclarecerá si el cartucho hallado en el despacho proviene del arma que había junto al cuerpo. O tal vez indique que el director fue el autor del disparo…

El visitante se sentirá un auténtico detective analizando las huellas dactilares halladas en una taza, un vaso y la agenda. En el espacio destinado a este tipo de pistas, y en el contiguo, podrá determinar quién dejó ciertas fibras de ropa localizadas en el lugar del asesinato. En el laboratorio de ADN se convertirá en Grishom, el protagonista de la serie CSI y analizará los restos de saliva, de sangre, de cabellos…

Entomología

Tal vez el laboratorio menos mediático sea el de entomología. Allí se determina con cierta precisión cuándo murió el director, a través de la observación de los insectos que se han encontrado en el cadáver: ya que los hay que ponen huevos en la carne en descomposición, y un cadáver humano no es otra cosa… Habrá que esperar a que esos huevos se hagan adultos (en algunos casos, hasta cuatro días) porque las larvas de diferentes especies de insectos son todas iguales.

Queda hablar con los sospechosos. A través del cristal de espejo, el espectador asistirá al interrogatorio de los implicados. Los actores, todo hay que decirlo, le dan tanta credibilidad al caso como los medios científicos que ha utilizado el investigador ocasional. El jugador está listo para descubrir al asesino...

 

‘La exposición Asesinato en el museo’ viaja a Barcelona desde Bélgica. Se trata de una iniciativa pensada para público de todas las edades, a partir de 12 años (aunque hay actividades para los más pequeños). Un domingo al mes, en los ‘Aperitivos de ciencia’ del museo, un científico dialogará con el público sobre el ‘asesinato’. Tras una conferencia sobre genética forense, en otoño se realizarán otras sobre entomología y sobre la policía científica. También se abrirán diálogos entre científicos para conocer el mundo de la criminología: ‘Ciencia y deducción: arqueólogos y forenses’, ‘Elemental, querido Watson... detectives reales y de ficción’, ‘Antepasados asesinos: ¿el crimen está en nuestros genes?’...