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Portátiles bajo sospecha en las fronteras de EEUU

ONG de derechos civiles alertan contra las inspecciones policiales de ordenadores en los aeropuertos

MIGUEL ÁNGEL CRIADO

En los últimos meses, varios ciudadanos de EEUU han comprobado cómo, al regresar a su país, la policía curioseaba en el disco duro de su ordenador portátil, copiaba su contenido e, incluso, lo requisaba. Lo peor es que, según denuncian varias ONG estadounidenses, los viajeros extranjeros no escapan a la requisa de sus equipos. Una treintena de colectivos han organizado una campaña en la que exigen a su Gobierno la publicación de las normas que sigue para decidir a quién y por qué pueden secuestrar el ordenador.

La alerta no sólo la dan organizaciones como la Fundación Fronteras Electrónicas (EFF) o la Unión para las Libertades Civiles (ACLU), tradicionalmente críticas con el gobierno de EEUU y tildadas de izquierdistas por éste. También firman la petición colectivos poco sospechosos, como la Asociación de Ejecutivos Viajeros de Grandes Empresas (ACTE), que agrupa a compañías de todo el mundo. En una carta abierta a la Cámara de Representantes y el Senado de EEUU, los firmantes pidieron el pasado 1 de mayo una regulación urgente de las
prácticas policiales.

No sólo a ciudadanos de EEUU

La ACTE organizó la semana pasada en Washington unas jornadas sobre privacidad de los datos informáticos. El tema central fue el creciente fenómeno de los registros y requisa de ordenadores personales y agendas electrónicas (PDA) de ciudadanos estadounidenses cuando regresan de un viaje. La policía no necesita estar inmersa en una investigación o seguir la pista a un sospechoso concreto.

La directora de la ACTE, Susan Gurley, explica a Público, que la principal conclusión que se ha alcanzado en la reunión "ha sido pedir al Gobierno de EEUU que dé información sobre lo que hace con los datos una vez que los ha descargado y comprobado que el viajero no está relacionado con ninguna actividad ilegal".

Gurley recuerda que, lejos de ser un problema exclusivo de los estadounidenses, la información de ordenadores y PDA de los visitantes foráneos también puede ser descargada por la policía e inspeccionada. "La norma se está aplicando tanto a ciudadanos de EEUU como a los extranjeros".

La ACTE redactó hace unas semanas una serie de medidas que aconseja tomar a todo ejecutivo que viaje a EEUU. Los consejos también valen para cualquier visitante.

Cifrar el disco duro

Lo primero que aconseja es borrar o no llevar ningún tipo de información personal o confidencial que no se quiera que sea vista por los funcionarios de control de fronteras. "Esto incluye datos financieros, fotografías o correos electrónicos almacenados en portátiles, móviles, Blackberrys o aparatos tipo iPod", dice el aviso. Otro consejo que se da es el de limitar la cantidad y calidad de datos confidenciales de la empresa y, si es posible, enviar una copia a algún lugar seguro antes de cruzar la frontera, en previsión de que el equipo sea retenido.

En la página de seguridad informática Security Focus recogen una medida extra que han tomado varios bufetes de abogados que representan a firmas internacionales. Dado que manejan información muy confidencial, recomiendan a sus asociados cifrar el disco duro o los datos más sensibles con alguna clave que el portador del ordenador no conozca. Una vez que haya llegado a su destino, técnicos de la empresa le mandan la contraseña de acceso.

La movilización de estas organizaciones viene provocada por una sentencia judicial del 21 de abril, por la que los jueces consideran legal que la policía inspeccione y, según los casos, retenga ordenadores en la frontera sin que medie sospecha o causa pendiente alguna.

 
Vigilancia total

Aunque el Congreso de EEUU rechazó el plan conocido como Vigilancia Total (TIA), la Agencia Nacional de Seguridad, según dos artículos publicados por ‘The New York Times' y ‘The Washington Post', sigue espiando las comunicaciones de sus ciudadanos.

Inmunidad para los ISP colaboracionistas

El Senado de EEUU prepara una nueva ley sobre vigilancia a extranjeros. Una enmienda del republicano Kit Bond pretende dar inmunidad a las empresas proveedoras de acceso a la Red telefónicas que colaborencon el Gobierno.

Las aerolíneas, responsables de los datos biométricos

La última idea del Departamento de Seguridad Interior de EEUU es su ‘Exit Plan'. De ser aprobado, los empleados de las compañías aéreas tendrán que tomar datos biométricos de todos los no estadounidenses cuando pretendan abandonar el país. Aunque por razones económicas, la IATA ha condenado el plan.