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El procesador busca efectos especiales

Un director, un productor y un jefe de tecnología narran la evolución del cine mediante máquinas más potentes y baratas

BLANCA SALVATIERRA

Ed Leonard, jefe de tecnología de Dreamworks, Alberto González, productor ejecutivo de la productora Globo Digital, y Esteban Varadé, director de cine, disponen de herramientas muy diferentes para realizar sus respectivos trabajos. Los tres coinciden en afirmar, no obstante, que la evolución de la tecnología ha cambiado su forma de hacer películas, al tiempo que ha ampliado el espectro de creadores que puede dedicarse a ello. El fabricante de procesadores Intel, que cumple 25 años en España y que ha colaborado de forma activa con esta evolución, organizó ayer un encuentro en Madrid con estos profesionales del cine. 

El objetivo era realizar un repaso por 90 años de evolución tecnológica y observar cómo en la actualidad no es necesario recurrir a las grandes salas de montaje para producir una película profesional.

Globo Digital es una productora joven, pequeña, que en principio no se planteó hacer una película porque no disponía de los medios necesarios. "Nos dimos cuenta de que con las máquinas que teníamos podíamos dar el salto a la gran producción, algo que hace unos años era implanteable", comenta González. Mal Tokyo, una película de bajo presupuesto que se encuentra en fase de preproducción, integra técnicas similares a las utilizadas en filmes como Sim City y 300. "Lo novedoso es que el coste es muy pequeño y su apariencia es similar a la de una película de Hollywood", asegura el productor.

Recursos sencillos
Un vídeo musical de Globo Digital desvela parte de la magia que se oculta en el escenario de un Madrid inundado: "Es tan sencillo como duplicar la imagen invertida, hacer un espejo y añadir unos retoques de agua", detalla González. Se trata de efectos muy llamativos, que en realidad esconden medios que, según destaca, "no difieren demasiado de lo que una persona tiene en su propia casa". Mal Tokyo, según el productor, hace unos años tendría que haberse realizado con un presupuesto 10 veces mayor. Los actores no han viajado a la ciudad nipona para rodar en exteriores. En el montaje realizan una integración de las imágenes en planos distintos y luego las tratan digitalmente. "Antes había que ir a grandes estudios y ahora, con la velocidad de las máquinas y los avances en almacenamiento, se realiza una película con menos medios", matiza.

En el gigante del cine Dreamworks, Leonard tiene una forma de trabajar y unos recursos muy distintos a los de Globo Digital. "Para una película como Kung Fu Panda utilizamos cerca de 6.000 núcleos de computación", comenta a través de un vídeo enviado al encuentro. "La tecnología debe ser un facilitador para el arte de hacer cine", añade. Este experto también es consciente de que en la actualidad se realizan efectos que hace sólo unos años hubieran sido imposibles de hacer.

Varadé no siempre se ha dedicado al cine. De hecho, este bioquímico nunca pensó que confiarían en él para el desarrollo de proyectos. El director, autor del cortometraje Debajo de sus faldas, y del documental Cuentos: primeros auxilios sabe, que ha podido dedicarse al cine por el abaratamiento y la mejora progresiva de la tecnología, comenta: "Cada hora de montaje en una sala costaba un ojo de la cara. Después descubres que con tu PC en casa puedes llegar a montar". Varadé se siente especialmente orgulloso de Pepino 900, el apodo del ordenador que utiliza para montar sus historias. "No sé si la tecnología ayuda a tener ideas nuevas, pero sí a desarrollarlas. El único límite está en las ideas", finaliza.

5 millones de horas de servidor
Dreamworks empleó este tiempo para renderizar ‘Shrek’, una cifra que aumentó a 10 millones de horas para ‘Shrek 2’ y a 20 millones para ‘Shrek 3’. Se habla de la ‘Ley de Shrek’ que, igual que la ‘Ley de Moore’, indica el aumento exponencial de la capacidad en cada generación posterior.

1.400 procesadores de Intel
WETA Digital los empleó para el trabajo de renderización de ‘Las dos Torres’. Esta película necesitó más de cuatro millones de horas de renderizado, algo que hubiera precisado más de 900 años con máquinas de 1GHz.

3.000 núcleos añadidos
Incorporó Sony Pictures a sus granjas de renderización para terminar simultáneamente ‘Spider-Man 3’, ‘Locos por el Surf’, ‘Beowolf’ y ‘I am Legend’.