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Tres informes alertan de una España lejos de Kioto

En 2010, será el segundo país de la UE-15 más alejado de los compromisos firmados en Japón. Cada ciudadano genera 7,6 toneladas de CO2, superando la media mundial (4,5)

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El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, aseguró ayer que se siente orgulloso del liderazgo mundial de España en el ámbito de las energías renovables, una posición que, en su opinión, “muestra al mundo la imagen de una España moderna, con capacidad tecnológica y respetuosa con el medio ambiente”.

En una curiosa carambola, tres informes diferentes presentados ayer sirvieron para tirar por tierra esta imagen bucólica de España.

El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la Unión Europea y, en menor medida, un comité de expertos reunido por el propio Zapatero han puesto el dedo en la llaga: España no cumplirá lo prometido en Kioto, es decir, limitar el aumento de sus emisiones a un 15% respecto a 1990.

Según el informe anual de la Comisión Europea sobre reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, España será en 2010 el segundo país de la UE-15 más distanciado del compromiso asumido en el Protocolo de Kioto.

La proyección europea es pesimista. Con sus actuales políticas contra el cambio climático, España sobrepasaría en un 42,3% las emisiones de 1990. Peor que todos sus colegas europeos, a excepción de Portugal, que alcanzaría el 44,3%.

Y aunque España pusiera en marcha todas las medidas prometidas para combatir el cambio climático, sus emisiones sobrepasarían en un 14,2% los objetivos fijados en Kioto.

La situación contrasta con la del conjunto de la UE. Según la Comisión Europea, en 2010 las emisiones de la UE-15 se habrán reducido un 7,4% en comparación con 1990, muy cerca del objetivo de reducción del 8% para 2012.

El último informe del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, presentado ayer en Madrid, también ha sido un jarro de agua fría para el optimismo del presidente del Gobierno. España aparece en el puesto 17 en el Top 30 de los principales países emisores de dióxido de carbono.

Cada español genera 7,6 toneladas de CO2 al año, frente a las 5,5 de 1990 y por encima de la media mundial (4,5). El conjunto de la población es responsable del 1,1% de las emisiones generadas por el hombre.

Calentamiento global

Finalmente, ayer se presentó un documento elaborado por una quincena de expertos en cambio climático a petición del propio presidente. Sus conclusiones son inquietantes.

El calentamiento global provocará en España la desertización del sur del país, una reducción severa de las precipitaciones, la extinción de muchas especies de reptiles y anfibios y una subida del nivel del mar de hasta 35 centímetros en Galicia y el norte de Canarias.

A pesar de sus propios datos, y sin conocer los documentos del PNUD y la UE, los sabios consultados por Zapatero son, como él, optimistas. “Existen muchas políticas e innumerables instrumentos de actuación que permiten conseguir el cumplimiento de los compromisos asumidos por España en materia de cambio climático”, aseguran en su informe.

Reacciones de las principales ONG de medio ambiente

Ecologistas en acción

Desde la Comisión de Energía de Ecologistas en Acción, Javier González afirma: “Somos el país que más se aleja de Kioto”. Para la ONG los informes no son una sorpresa. En cuanto a las declaraciones de Zapatero, “habrá que ver en qué se plasman pero sus palabras congenian mal con el aumento de autopistas y el abandono del transporte por ferrocarril”, añade. 

Greenpeace

El director de Greenpeace, Juan López de Uralde, tampoco se sorprende. “Estamos un 50% por encima de los niveles que teníamos en 1990”, dice. “El protocolo se firmó en 1997, pero no nos lo tomamos en serio hasta 2005”, añade. “Las emisiones del transporte, por ejemplo, están desbocadas. Necesitamos un ambicioso plan de energías renovables .

WWF/ Adena

Para su secretario general, Juan Carlos del Olmo, los dos años anteriores en los que bajó el nivel de emisiones fueron un espejismo. “La inercia del modelo de desarrollo es demasiado fuerte”, dice. “Para ser justos, antes de esta legislatura no se había hecho nada, pero no bastan los planes de Medio Ambiente, necesitamos una acción colectiva”. 

Entrevista a Rebeca Grynspan, directora PNUD en América Latina 

¿Qué le parecen las cifras sobre España que arroja su informe?

Está por encima de la media mundial y por debajo de la europea y eso es malo. Tiene que esforzarse para cambiar su modelo, pasar del consumo de combustibles fósiles a otras renovables. Tienen el ejemplo de la energía eólica, en la que su país es una potencia.

Pero, ¿cómo?

Las medidas que España tiene que tomar son cuatro. Para empezar hay que poner un precio al carbono, hay que pagar por él. En segundo lugar, limitar las emisiones y apostar por su comercio. Tienen que mejorar la eficiencia de sectores como el eléctrico, o el de la automoción, y hay que investigar más sobre el cambio climático.

El cambio climático, ¿afecta igual al norte y al sur?

Es un fenómeno común pero de responsabilidad diferenciada. España, con 44 millones de habitantes, emite más que Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, Perú y Uruguay juntos. Los efectos los sufrimos todos pero son devastadores en el sur.