Una alternativa al quirófano: así se pueden tratar los nódulos tiroideos sin cirugía

Dr. Jordi Reverter
Especialista en Endocrinología del Hospital Quirónsalud Badalona.
Durante años, la cirugía ha sido la opción más habitual cuando un nódulo tiroideo crecía o empezaba a causar molestias. Sin embargo, la medicina ha dado un paso decisivo hacia tratamientos menos invasivos que evitan pasar por el quirófano, y con excelentes resultados.
La ablación por radiofrecuencia se ha consolidado como una alternativa eficaz y segura para reducir los nódulos tiroideos sin incisiones, sin ingreso hospitalario, y con una recuperación mucho más rápida; marcando un antes y un después en la experiencia del paciente.
Qué son los nódulos tiroideos
En concreto, los nódulos tiroideos son bultos que pueden aparecer en la glándula tiroides, una estructura en forma de mariposa situada en la parte frontal del cuello que regula las funciones vitales como el metabolismo y el crecimiento.
Aunque son muy comunes —y la mayoría son benignos— en algunos casos pueden crecer y generar molestias como dolor, dificultad para tragar, o cambios en la voz. Generalmente se acompañan de una función tiroidea normal, pero pueden ir asociados a hipotiroidismo (déficit de función tiroidea) o a hipertiroidismo (exceso de función tiroidea).
Además, son muy frecuentes y su presencia aumenta claramente con la edad. Se estima que afectan a menos del 2% de los niños, pero superan el 30% en la población adulta, y pueden encontrarse en más del 70% de las personas mayores de 80 años. Aunque pueden aparecer a cualquier edad, lo más habitual es que se detecten a partir de los 40 años.
Sus causas exactas no siempre se conocen, pero sí se sabe que son más comunes en mujeres, en personas que viven en zonas con déficit de yodo, en quienes tienen antecedentes familiares, y en pacientes que han recibido radioterapia en cabeza o cuello.
A pesar de su elevada prevalencia, la gran mayoría de los nódulos tiroideos son benignos. Solo entre un 4% y un 7% presentan características malignas. El cáncer de tiroides afecta aproximadamente al 1–2% de la población, y cerca de la mitad de los casos corresponden a microcarcinomas, tumores de menos de un centímetro. En términos generales, se trata de un cáncer poco agresivo y con un pronóstico muy favorable, especialmente cuando se diagnostica de forma precoz.
Una técnica médica avanzada
Así, actualmente, los estudios clínicos muestran que, tras la ablación por radiofrecuencia, los nódulos pueden reducir su volumen en más de la mitad en varios meses, con resultados estables a largo plazo y mejoría de los síntomas.
Se trata de una técnica médica avanzada que permite reducir el tamaño de los nódulos tiroideos sin realizar una incisión quirúrgica. Este procedimiento se realiza con una aguja guiada por ecografía que aplica calor de forma controlada sobre el nódulo. Con el tiempo, ese tejido tratado se va reduciendo progresivamente, lo que alivia los síntomas y mejora la calidad de vida del paciente.
De esta manera, se logra un tratamiento mínimamente invasivo que permite reducir el tamaño del nódulo sin necesidad de cirugía, mejorando ampliamente la experiencia del paciente.
En qué casos está indicada esta técnica
Este tratamiento, además, es especialmente útil para personas con nódulos benignos que causan síntomas molestos, o para quienes tienen riesgo quirúrgico elevado y prefieren evitar una operación convencional. También se usa en ciertos casos de recurrencia tumoral tras una cirugía previa, siempre tras una evaluación especializada.
Además, la radiofrecuencia ofrece múltiples beneficios frente a los tratamientos tradicionales. Por un lado, se hace con anestesia local y sin incisiones grandes. No requiere ingreso hospitalario, y la recuperación es rápida. Preserva la función de la tiroides, evitando en consecuencia cambios hormonales importantes y no deja cicatrices visibles.
A día de hoy, a juicio de los expertos, la radiofrecuencia representa un avance en la experiencia del paciente: recuperación más rápida, sin cicatrices y con resultados funcionales óptimos.
