Una de cada 3 mujeres tiene un dolor en la menstruación incapacitante: ¿es tu caso?

Dr. Jonathan Sánchez Oliver
Coordinador del servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Quirónsalud Toledo y el Hospital de Día Quirónsalud Talavera
La dismenorrea secundaria, como así se le llama a esa menstruación que puede resultar incapacitante para la mujer, desde junio de 2023 es motivo de baja laboral temporal. No es un dolor menstrual común. Se debe a una condición médica subyacente. Por eso, es una buena noticia que medidas como ésta se hayan puesto en marcha y exista una mayor sensibilidad social acerca de estos temas que, hasta hace poco eran tabú, y de ellos no se hablaba de forma abierta y pública.
Así, un 30% de las mujeres padece dismenorrea secundaria, es decir, una menstruación dolorosa que les dificulta su actividad normal, y que generalmente es secundaria a otros trastornos o fruto de anomalías pélvicas.
Puede afectar a la mujer en edad reproductiva y sus síntomas suelen ser más severos del dolor de regla común y, por si fuera poco, a veces estos se prolongan en el tiempo. Pero es que, además, no siempre se soluciona con analgésicos o antiinflamatorios que, según la situación, pueden resultar unas medidas totalmente insuficientes.
Dismenorrea primaria vs. dismenorrea secundaria
DISMENORREA PRIMARIA VS. DISMENORREA SECUNDARIA
La dismenorrea secundaria se diferencia de la dismenorrea primaria, del dolor de regla común, en que la primaria puede ocasionar dolores o calambres en las mujeres en esta etapa del ciclo, si bien esta situación no resulta incapacitante para las mujeres.
Además, la dismenorrea primaria, habitualmente, llevando conductas de vida saludables, y con el apoyo de algún analgésico o algún antiinflamatorio mejora, así como después de haber tenido algún hijo.
En ambos casos de dismenorrea este fenómeno comienza normalmente con el inicio de la menstruación en la mujer, y suele ser recurrente en los ciclos. El dolor suele empezar al empezar el ciclo o pocos días antes.
Se trata de un dolor pélvico, que algunas personas pueden sentir que se irradia hacia el muslo o la espalda; y que puede acompañarse en ocasiones de mareos, sensación de malestar, fatiga extrema, náuseas, dolores de cabeza, o incluso diarreas.
Principales síntomas de dismenorrea secundaria
No obstante, entre los síntomas concretos de la dismenorrea secundaria, aquella que sí es incapacitante para la mujer y es secundaria a otros trastornos, se encontrarían los siguientes:
· Efectos a nivel físico: abundante sangrado, malestar, mareos, dolor de abdomen y sensación de peso en el bajo vientre.
· Efectos a nivel emocional: importante fluctuación emocional, sensación de tristeza, trastornos del sueño o irritabilidad.
En qué consiste el tratamiento
Frente a lo que sucede en la dismenorrea primaria, en el caso de la dismenorrea secundaria que aquí tratamos, siempre hay una patología de base detrás, que puede ser desde la presencia de miomas, hasta el desarrollo de endometriosis, o bien una localización anormal del tejido del endometrio fuera del útero, que ocasiona ese dolor pélvico agudo que, en algunos casos, se cronifica y se mantiene incluso fuera de los días en los que se da la menstruación, y que puede también provocar otras molestias asociadas.
En función de cuál sea la causa se lleva a cabo el tratamiento más adecuado, que puede ser quirúrgico o no, si bien estos procedimientos deben ir enfocados a abordar la raíz del problema. A veces para aliviar el dolor se aconsejan medicamentos antiinflamatorios, o tratamientos hormonales específicos, así como el empleo de anticonceptivos orales, entre otras terapias a seguir.
No hay que normalizar el dolor menstrual
Es importante en consecuencia no normalizar el dolor menstrual y acudir a las revisiones ginecológicas periódicamente, a poder ser una vez al año, puesto que la menstruación no tiene por qué doler, y si lo hace habrá que ver cuál es su causa, si está todo bien, o si ese dolor parte de otra enfermedad pélvica que padece la mujer.
Siempre que el dolor impida vivir con normalidad a los pacientes se debe consultar con el especialista. Otra razón por la que acudir al ginecólogo es cualquier modificación que se produzca en el patrón del ciclo menstrual, especialmente si estos cambios persisten en el tiempo. La buena noticia es que un diagnóstico temprano puede mejorar significativamente la calidad de la paciente, así como prevenir complicaciones. ¡Cuida de tu salud!

