Sigue estos pasos para actuar frente un golpe de calor

Dra. Mara Karaim
Jefa de Urgencias del Hospital El Pilar (Barcelona)
Con la llegada del verano, de una mayor exposición solar y de las altas temperaturas por desgracia pueden ser frecuentes los golpes de calor. Se trata de un fenómeno que representa una emergencia médica y, en consecuencia, requiere atención profesional inmediata. Puede afectar a personas de todas las edades, pero es especialmente peligroso para los niños pequeños, los ancianos y para aquellas personas con problemas de salud subyacentes. Es por ello por lo que la prevención y la rápida actuación son fundamentales para proteger nuestra salud y también la de nuestros seres queridos durante los días calurosos del año.
En concreto, un golpe de calor ocurre cuando el cuerpo no puede regular adecuadamente su temperatura interna, lo que provoca un aumento peligroso y potencialmente mortal de la misma. Esto suele ocurrir cuando estamos expuestos a altas temperaturas y a una alta humedad durante un período prolongado. Las altas temperaturas, combinadas con la exposición directa al sol, o con ambientes calurosos y cerrados, pueden sobrecargar los mecanismos de enfriamiento natural del cuerpo, como la sudoración.
Síntomas ante los que actuar
Cuando se produce un golpe de calor, aparecen unos primeros síntomas claros que nos pueden advertir de la situación:
· Temperatura corporal elevada (generalmente por encima de 40 °C).
· Piel seca y enrojecida.
· Pulso rápido y fuerte.
· Dolor de cabeza intenso.
· Mareos o desmayos.
· Náuseas o vómitos
· Confusión o delirio.
· Respiración rápida y superficial.
Pasos a seguir ante un golpe de calor
Si observas que alguien presenta síntomas de golpe de calor es fundamental actuar rápidamente y seguir los siguientes pasos:
1. Llama al servicio de emergencias médicas de inmediato.
2. Mientras esperas ayuda, traslada a la persona a un lugar fresco y sombreado.
3. Refréscala aplicando paños húmedos en la piel, o rociándole agua.
4. Ofrece agua para beber si la persona está consciente y no presenta signos de confusión.
5. No le des medicamentos para bajar la fiebre, ya que esto puede empeorar la situación.
Ante un golpe de calor lo primordial siempre es mejorar la termorregulación de la persona que esté sufriendo el golpe de calor, pero nunca mediante inmersiones o baños. Esta práctica sería contraproducente ya que pasar repentinamente de una temperatura de 40 grados a 20 grados o menos puede ser extremadamente peligroso. Ante este brusco contraste, nuestro sistema circulatorio puede sufrir un shock que incluso podría llevar a la muerte.
Prevenir los golpes de calor es posible
Con todo ello, es fundamental estar siempre alerta ante estos síntomas, ya que un golpe de calor puede evolucionar rápidamente y llevar a complicaciones graves como daño cerebral, fallo orgánico, e incluso la muerte.
Así, y a la hora de prevenir un golpe de calor, lo idóneo es seguir las siguientes pautas preventivas:
1. Mantener una hidratación adecuada: bebe abundante agua, incluso si no sientes sed; evita el consumo excesivo de alcohol y de bebidas con cafeína, ya que pueden contribuir a la deshidratación.
2. Evitar la exposición directa al sol: busca sombra y refréscate en lugares frescos, especialmente durante las horas más calurosas del día (entre las 10 a.m. y las 4 p.m.).
3. Vestir adecuadamente: usa ropa ligera, de colores claros y de tejidos transpirables; protege tu cabeza con un sombrero de ala ancha.
4. Limitar la actividad física intensa: si es posible evita realizar actividades físicas extenuantes durante los días más calurosos.
5. Utilizar sistemas de enfriamiento: ventiladores y aires acondicionados pueden ayudar a mantener un ambiente fresco en tu hogar.
