Éstas son las principales causas por las que ha aumentado la diabetes infantil

Dra. Andrea Martínez y Laura Garcés
Dra. Andrea Martínez endocrinóloga pediátrica del Hospital Quirónsalud Valencia y Laura Garcés nutricionista pediátrica del Hospital Quirónsalud Valencia
En los últimos años hemos visto un aumento en la prevalencia de la diabetes tipo 2 entre la población infantil. Fundamentalmente, esto es debido a los cambios de vida de este siglo XXI. Cada vez es más habitual encontrarnos con niños que pasan mucho tiempo frente a las pantallas, que son sedentarios, y que no practican deporte.
Pero también es muy frecuente que los menores mantienen hábitos alimentarios no adecuados, básicamente por un aumento del consumo de ultraprocesados y de bebidas azucaradas. Esto hace que haya un aumento del incremento del peso de los niños, y que también se produzca una resistencia a la insulina.
En concreto, la diabetes es una enfermedad metabólica crónica en la que el organismo no puede regular correctamente la glucosa en sangre. En la mayoría de los casos en niños se trata de diabetes tipo 1, de origen autoinmune; pero en los últimos años estamos viendo un incremento preocupante del tipo 2 en población pediátrica, asociada a malos hábitos de vida que comentamos.
La diabetes tipo 1 suele diagnosticarse entre los 5 y 14 años, aunque puede aparecer antes; mientras que el tipo 2 tiende a manifestarse a partir de los 10 o 12 años, coincidiendo con la pubertad.
Principales signos de alerta
¿Cómo sospechar de que nuestro hijo puede padecer diabetes? Los signos de alerta son fácilmente reconocibles: aumento de la sed, micciones frecuentes, pérdida de peso inexplicable, cansancio, y sensación de hambre excesiva.
En algunos casos, los padres detectan que el niño vuelve a mojar la cama después de haber dejado de hacerlo, o que se siente más débil y fatigado. Ante cualquiera de estos síntomas siempre es fundamental acudir al pediatra.
El diagnóstico se confirma mediante un análisis de glucosa en sangre, y en el caso del tipo 1, se realizan pruebas de anticuerpos pancreáticos para confirmar su origen autoinmune.
Cómo prevenir desde casa
Como hemos señalado, en el caso concreto de la diabetes tipo 2 está suele estar favorecida por los malos hábitos de vida. Por eso, en el caso de la población pediátrica en la que nos centramos, la prevención empieza en casa y es muy importante el tener claro que se deben fomentar los hábitos de vida saludables desde la infancia.
Y es que una alimentación saludable puede marcar la diferencia desde la infancia. De hecho, la diabetes tipo 2 infantil es prevenible en la mayor parte de los casos. Por eso, el objetivo en este escenario no es prohibir alimentos, sino enseñar a los niños a comer bien, y a disfrutar de la comida saludable.
Por ejemplo, se pueden implementar nuevos cambios alimentarios para revertir esto a través de un aumento en el consumo de vegetales, de frutas, de verduras, y de cambios familiares en la actividad física y el deporte.
La meta siempre debe ser el seguir el modelo de dieta mediterránea, siendo a juicio de los expertos la mejor herramienta para cuidar la salud metabólica de los niños. Por ello, insistimos en que siempre debe haber abundancia de frutas, de verduras, de legumbres, y de cereales integrales en el menú que se aporte a los menores, porque estos alimentos aportan fibra y micronutrientes esenciales, a la vez que ayudan a mantener estable la glucosa.
Se debe reducir al máximo, asimismo, el consumo de azúcares simples, como los refrescos, la bollería, o los zumos industriales; además de limitar los ultraprocesados, que favorecen el sobrepeso y la resistencia a la insulina como hemos indicado.
Otro aspecto clave, es fomentar el desayuno saludable, con fruta fresca, lácteos naturales, y pan integral, evitando productos azucarados o de baja calidad nutricional. Con todo ello, aportamos los principales consejos a seguir para prevenir la diabetes infantil desde casa:
1.- Incorporar fruta en el desayuno, en las meriendas, o en los almuerzos del colegio.
2- Incluir siempre las verduras tanto en la comida como en la cena.
3. Si no le gustan a tus hijos las verduras o las frutas involúcralos en la preparación de ese plato, incluso desde la compra, hasta el cocinado de los mismos.
4. Reducir el sedentarismo y el exceso de pantallas, porque son factores que contribuyen directamente a la obesidad infantil y, con ella, al aumento de la diabetes tipo 2.
5. Fomentar la actividad física que les gusta y divierta.
6. Promover la actividad física diaria: al menos una hora de juego o de deporte activo adaptado a la edad del niño.
7. Intentar comer siempre en familia, y que el momento de la comida sea un momento de calma, de comunicación, y de mucho amor.
8. Priorizar el agua frente a las bebidas azucaradas o energéticas.
El tratamiento de la diabetes
Finalmente, si ya hay una diabetes infantil diagnosticada, el tratamiento siempre dependerá del tipo. En la diabetes tipo 1, el cuerpo deja de producir insulina, por lo que es necesario administrarla de forma externa.
Mientras, en el caso de la diabetes tipo 2, el páncreas sigue produciendo insulina, pero el organismo se vuelve resistente a su acción. En estos casos, se empieza con cambios de estilo de vida empezando por una dieta equilibrada mencionada, por la pérdida de peso, y por el fomento del ejercicio físico y, si es necesario, con medicación oral. Sólo en algunos casos se requiere insulina temporalmente.
