La verdad sobre la donar médula ósea: ni es peligroso ni deja secuelas

Dra. Pilar Llamas
Jefa del Servicio Hematología y Hemoterapia del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz (Madrid).
Muchas personas siguen creyendo que donar médula ósea implica una intervención dolorosa en la columna vertebral. Nada más lejos de la realidad. En España, alrededor de 800 pacientes dependen cada año de encontrar un donante compatible para recibir un trasplante que, en muchos casos, representa su única oportunidad de curación. Sin embargo, tres de cada cuatro no encuentran esa compatibilidad en su propia familia. Los expertos recuerdan que hacerse donante es un proceso sencillo, seguro y, en la mayor parte de los casos, tan simple como una extracción de sangre.
Anualmente son miles las personas que en España necesitan un trasplante de progenitores hematopoyéticos (como realmente se debe denominar al trasplante de médula ósea), si bien no todas necesitan un donante, sino que en algunos casos el paciente puede tratarse con sus propias células madre (trasplante autólogo).
En otros casos, en cambio, la enfermedad obliga a sustituir esas células por las de otra persona sana (trasplante alogénico), y para ello hay que encontrar un donante con perfil genético compatible. Normalmente, el miedo a la donación casi siempre nace de la desinformación. Registrarse es tan fácil como una analítica, donar es seguro, y el cuerpo se recupera sin secuelas. Pocas veces se puede salvar una vida con un gesto tan pequeño. Informarse es el primer paso; el segundo, registrarse y estar dispuesto a recibir en cualquier momento una llamada para informar que es el momento de hacer la extracción.
Y es que, según remarca, además, la donación de médula ósea no tiene consecuencias en el largo plazo, ya que la médula se regenera por completo, sin secuelas, ni tampoco sin pérdida de defensas. El donante puede después llevar una vida totalmente normal. Le cuesta recuperarse muy poco tras la donación. Si se hace a través de una analítica de sangre se puede hacer vida prácticamente normal enseguida. Si es a través de la cadera suele haber un día de ingreso y de observación. Pero en todos los casos las células madre se regeneran solas en poco tiempo.
En cuanto a los principales mitos precisamente que hay sobre la donación de médula ósea hay que señalar la errónea creencia de que se opera la columna, cuando realmente “no tiene que ver con la médula espinal”, o el que siempre se hace con una gran aguja en la espalda. Esto es falso porque la mayor parte de las donaciones se hacen por sangre. Aparte, tampoco es doloroso o peligroso el acto de la donación, ni tampoco el inscribirse obliga a donar enseguida a una persona.
Cómo es el proceso de donación
En este contexto, se diferencia el registro de la donación, ya que registrarse es muy rápido, consiste en rellenar un formulario y extraer una pequeña muestra de sangre con la que se estudia el perfil genético (HLA), mientras que donar sólo ocurre si, algún día, el potencial donante es compatible con un paciente, y puede hacerse de dos formas, según la enfermedad del paciente y las circunstancias del donante.
La más habitual, en torno a ocho de cada diez donaciones es por la sangre, sin quirófano ni anestesia: Aquí, es importante saber que, en condiciones normales, las células madre permanecen dentro de la médula ósea y que circulan por la sangre en una cantidad muy escasa. Para solucionar este punto, se utiliza factor de crecimiento, que es un medicamento que las ‘saca’ de la médula y las empuja hacia el torrente sanguíneo, para poder recogerlas después con una simple extracción, sin tocar el hueso.
Este ‘factor estimulante’ se administra durante los días anteriores a la donación por vía subcutánea. Llegado el día, la sangre se extrae por un brazo, atraviesa una máquina que separa las células madre y devuelve el resto por el otro brazo. Es un procedimiento ambulatorio que dura unas horas. Si el donante no tiene unas venas de calibre adecuado o no es posible por alguna otra razón se puede utilizar una vía directa (catéter) a nivel cervical.
La segunda forma, mucho menos frecuente (alrededor de dos de cada diez casos), consiste en extraer los progenitores hematopoyéticos de la médula ósea a través de punciones repetidas en el hueso de la pelvis. Este procedimiento se realiza en el quirófano y con anestesia general. En este caso no hace falta factor de crecimiento, y suele implicar un día de ingreso y de observación. No es un proceso ni doloroso ni peligroso. Las molestias son mínimas, pasajeras, y los riesgos casi inexistentes.
Más importante de lo que pensamos
Por ello la importancia de la donación de médula ósea para muchas enfermedades graves de la sangre el trasplante es la única curación posible, y como hemos contado, tres de cada cuatro pacientes no tienen un familiar donante ideal desde el punto de vista genético. Cuantos más donantes haya en el registro, más fácil y rápido es encontrar al donante óptimo, y en estas enfermedades el tiempo es decisivo.
En concreto, sobre todo pueden tratarse gracias a estas donaciones altruistas enfermedades como la leucemia, los linfomas, los síndromes mielodisplásicos, y otras enfermedades de la médula ósea, además de algunas anemias graves hereditarias e inmunodeficiencias. La idea es sustituir una médula que no funciona por células madre sanas que además son capaces de ejercer un cierto efecto defensivo frente a la enfermedad residual que pudiese quedar a la hora del trasplante.
Requisitos para ser donante
Para inscribirse hay que tener entre 18 y 40 años, pesar más de 50 kilos, tener un índice de masa corporal (IMC) entre 20 y 35 kg/m2 y gozar de buena salud. El límite de 40 años se debe a que los donantes jóvenes permanecen más tiempo disponible y ofrecen mejores resultados. Una vez inscrito, se permanece activo en el registro hasta los 60 años.
Si la persona cumple los requisitos para ser donante de médula ósea, se incorporan los resultados al registro nacional REDMO (Registro Español de Donantes de Médula Ósea), y el donante queda disponible para cualquier paciente compatible. Si en un futuro apareciese un paciente que necesitase recibir un trasplante de este donante, desde REDMO contactarían con él o ella.
