Vinos, paisaje, molinos de viento y literatura: rutas en tren para leer Castilla-La Mancha a través de la ventanilla
Renfe, en colaboración con el gobierno de Castilla-La Mancha, ofrece a los viajeros doce rutas en trenes turísticos que parten desde Madrid y Valencia para descubrir las cinco provincias de la región desde los raíles

CP
Castilla-La Mancha se descubre mejor desde la ventanilla, cuando el trayecto sobre los raíles se convierte en un relato en sí mismo. Viajar en tren es otra forma de leer el paisaje: kilómetros de historia, llanuras y ciudades monumentales que se despliegan al ritmo pausado que marcan los raíles. Hacerlo, además, al corazón peninsular, es aceptar una invitación a la contemplación, sobre todo al patrimonio y a la geografía humana.
Entre estaciones históricas y horizontes abiertos, las doce rutas ferroviarias que ofrece Renfe para explorar Castilla-La Mancha en un día abren la puerta a una manera diferente de entender el turismo: más lenta, más profunda, más verdadera. Estas rutas son ideales para aquellos que prefieren no planificar ni conducir, por una vez, solamente dejarse llevar y conocer lugares nuevos, con el tren uniendo los paisajes, las ciudades y los siglos de historia compartida. Cada estación del año, el viaje se transforma, permitiendo descubrir un punto distinto de las cinco provincias de la geografía manchega, con algunas rutas destacadas.
Del teatro del Siglo de Oro a la cerámica en Ciudad Real
Con la llegada de la primavera, el ferrocarril se convierte en hilo conductor de dos propuestas emblemáticas: el ‘Tren Clásico’ a Almagro, que parte el 12 de abril, y el ‘Tren de la Cerámica’ a Talavera de la Reina, con salida el 10 de mayo. Ambas rutas parten desde Madrid e invitan a viajar entre patrimonio, tradición y paisaje en el corazón de Castilla-La Mancha. Concretamente, el billete del tren turístico a Almagro propone adentrarse en el Siglo de Oro, incluyendo una visita guiada por algunos de los principales espacios de interés de la ciudad, como la Plaza Mayor o el Barrio Noble, que mantiene su trazado medieval y alberga varios palacios y casas solariegas renacentistas. Además, los viajeros asistirán a la representación de un entremés del Siglo de Oro en el Corral de Comedias del Teatro Municipal de Almagro, conocido como La Bombonera.
Sin salir de Ciudad Real, el ‘Tren de la Cerámica’ transporta a los viajeros hasta Talavera de la Reina, con la ayuda de un guía para recorrer sus murallas, las Torres Albarranas, la Basílica de Nuestra Señora del Prado, el Museo de Cerámica Ruiz de Luna y el Museo Etnográfico, un paseo por la ribera del río Tajo y la visita a un taller de su reconocida cerámica.
Un viaje a las profundidades de una mina y a la época de los dinosaurios
La propuesta veraniega invita a alejarse del calor con un viaje a las profundidades de la provincia, y no de forma metafórica. El ‘Tren del Mercurio’ presenta una ruta guiada el 21 de junio por el Parque Minero de Almadén, Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO, con una bajada a la mina en un tren minero recorriendo la galería de extracción. Asimismo, la experiencia cuenta con otra visita al Museo del Mercurio, donde se encuentra la colección de fósiles y minerales y se podrá disfrutar de los procesos físicos y químicos del mercurio.
En septiembre, los paisajes vuelven a cambiar, con dos nuevas rutas que parten el día 13 con destino a la provincia de Cuenca y al Alcázar de San Juan, también desde Madrid. El ‘Tren Paleontológico’ de Cuenca, que parte desde Madrid y Valencia, fusiona la ciencia y el patrimonio e invita a realizar una visita guiada a la Catedral de Santa María y San Julián, cuya arquitectura refleja siglos de historia. Además, propone una parada Museo Paleontológico de Castilla-La Mancha, para conocer la evolución de las especies y el fascinante mundo de los dinosaurios a través de los restos fósiles encontrados en los yacimientos de toda la región.
En un lugar de La Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme…
El ‘Tren del Quijote’, por su parte, tiene como destino principal Alcázar de San Juan, un nudo ferroviario histórico que ofrece una de las inmersiones más completas en la vida del hidalgo manchego. Tanto la figura de Miguel de Cervantes como la estética morada de los campos de la Alcarria atraen a un perfil de viajero interesado en la experiencia sensorial y la narrativa histórica, además de la literatura y la tradición. Los viajeros visitan la Antigua Fonda de la Estación y el Museo Casa del Hidalgo, donde se recrea el modo de vida de la baja nobleza que inspiró a Cervantes. La ruta no olvida los iconos visuales de la región, como son los molinos de viento situados en el cerro de San Antón, que ofrecen una panorámica de la llanura manchega. El componente enológico también está presente a través de visitas a bodegas locales con degustación, subrayando la importancia del sector vitivinícola en la economía de la provincia.
Para completar estas rutas, Renfe ofrece también la posibilidad de visitar el Campo de Criptana en el conocido como ‘Tren de los Molinos’, que parte en diferentes fechas a lo largo de todo el año desde Madrid. El viaje incluye una visita guiada a los monumentos más característicos de la localidad y su entorno, como el Pozo de Nieve, y una bodega para degustar los vinos de este municipio ciudadrealeño. Por supuesto, no podría faltar la visita a los molinos que inspiraron al mismísimo Cervantes, también al interior de algunas de estas singulares construcciones.
Todas las rutas son posibles gracias a la colaboración entre Renfe y Turismo de Castilla-La Mancha, y los precios de los billetes rondan los 50 euros para los adultos y 25 para los menores de 14 años. Subirse a uno de estos trenes es elegir un viaje donde el tiempo va de la mano con el viaje al paisaje y el destino se disfruta desde el primer kilómetro, ya sea en forma de vino, arquitectura, historia o literatura.




