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Berlín aterriza en los 'Sixties'

Más de 200 fotografías, bocetos de moda y portadas de revistas repasan la estética sesentera a través de una exposición

PÚBLICO.ES/EFE

Los sesenta nunca murieron. Más allá de los clichés y la moda, los Años 60 iniciaron gran parte de la cultura urbana posterior. Berlín toma nota. Y por ello inaugura una exposición con más de 200 fotografías, bocetos de moda, portadas de revistas y prendas de ropa que repasan la estética de esos años bajo el nombre High Sixties Fashion.

La muestra, amenizada con un hilo musical con canciones de Los Beatles y The Supremes, reivindica que las minifaldas y el 'look hippie' son solo una parte de la estética que trajeron consigo los sesenta. Y pone el ojo avizor en las protestas contra la guerra de Vietnam en Estados Unidos, el desarrollo de la alta costura en las capitales europeas, la música o el cine fantaerótico que empezaba a andar sus pasos.

Un hilo musical recibe al visitante que es bombardeado con fotogramas de Barbarella

Durante los sesenta, el diseñador Pierre Cardin presentó su primera muestra de 'Pret à porter' para hombre. Audrey Hepburn encarnó a Eliza Doolittle en 'My Fair Lady', o las actrices Geraldin Chaplin y Julie Christie se pelearon por conseguir el amor del egipcio Omar Sharif en 'Dr. Schiwago'.

Del mismo modo, los sesenta también es la época en la que los pantalones dejan de ser una prenda únicamente para hombres, y cuando revistas especializadas como Vogue alcanzan una gran fama, recogiendo en sus portadas las caras más famosas del panorama internacional.

En la exposición se observa como los objetivos de las cámaras, los encuadres y los flashes se ponían al servicio de la moda y como las modelos posaban de manera elegante, refinada y con cierta falta de naturalidad, para centrar la atención en la prenda que se quería mostrar.

El visitante puede colocarse unos cascos y escuchar a Los Beach Boys con su 'Good Vibrations', a Sonny y a Cher con 'The Beat Goes On' o a Bob Dylan y su 'Subterrnean Homesick Blues', todos temas característicos de la época. También el cine tiene su espacio en la exposición, ya que el intrépido viajero del pasado es bombardeado con partes de películas sesenteras como la futurista Barbarella.