El 'milagro' de 'Regreso al futuro': Marty McFly vuelve a nacer
La obra maestra de Robert Zemeckis vuelve a los cines en su 40 aniversario. La película, que cuenta con millones de fans, fue rechazada 40 veces en cuatro años y se pudo hacer gracias al apoyo de Spielberg y a un éxito anterior de su director.

Madrid--Actualizado a
"Es un milagro que yo haya nacido". Marty McFly intentaba desesperadamente (en el pasado) que su padre y su madre se enamoraran. Entonces George y Lorraine ni siquiera se conocían, pero de ese primer encuentro dependía que Marty naciera unos años después. El nacimiento de Regreso al futuro (1985), también fue, como el de McFly, un milagro que costó tanto o más que conseguir que el memo de George McFly conquistará el corazón de la vivaz, inteligente y divertida Lorraine Baines.
Han pasado 40 años de aquel encuentro en el pasado, el de Marty McFly con su padre adolescente en la ficción de 1955 y el del público con la obra maestra de Robert Zemeckis de 1985, una película que alteró la dinámica del cine, rompió algunas de sus reglas inamovibles, se convirtió en icono cultural de los 80, cambió para siempre los viajes en el tiempo y, sobre todo, limpió al buen cine popular de tanto prejuicio arrogante y absurdo.
Huir en un DeLorean
Y todo ello por huir, el 25 de octubre de 1985, de una panda de terroristas libios que apareció inesperadamente en el Twin Pines Mall de Hill Valley. Allí había quedado McFly con su amigo Doc, un excéntrico científico que había convertido su DeLorean en una máquina del tiempo. Lo siguiente es historia del cine, el relato de un chico de 17 años, que se mueve en monopatín y tiene una banda de música, y que, tras escapar a bordo del legendario coche, aparece de pronto 30 años atrás, cuando sus padres no se habían conocido y él deberá provocar que lo hagan y se casen. Si no, él nunca llegará a existir.
Acción, ciencia ficción y viajes en el tiempo, romances juveniles, rock and roll y mucho humor, con los que Zemeckis y el guionista Bob Gale exploraban asuntos muy serios como lo frágil de la existencia, las relaciones familiares, el bullying o los abusos de poder. Una combinación que disparó la popularidad de la película, que ha ido a lo largo de los años creando legión de fans, enloquecidos con la historia, los personajes, los gadgets de Doc y la diversión que todo eso procuraba.
40 veces 'no'
Gale, que había conocido a Zemeckis en la Universidad, encontró un día un anuario de la época de estudiante de su padre y se preguntó: "¿Si hubiera ido a la escuela secundaria con mi padre, habríamos sido amigos?". A partir de ahí, ambos se pusieron a escribir una historia que fue rechazada 40 veces en cuatro años. Las películas de viajes en el tiempo no generan dinero, les dijeron, el público quiere historias más sexis.
Bastante desesperados ya, consiguieron una reunión con Tom Wilhite, vicepresidente de desarrollo creativo para cine y televisión en Disney, que había leído el guion cuando ellos llegaron. "Recuerdo que entramos en su oficina y Tom nos miró horrorizado. Simplemente dijo: '¿Estáis locos? ¿Realmente creéis que Disney haría una película sobre el incesto? ¡Somos Disney. No hacemos eso!'. Así que ese fue el final de Disney", contó Bob Gale a la BBC hace unos años.
Michael J. Fox
El apoyo de Steven Spielberg, que compró el guion y lo presentó en Universal Pictures, y el éxito de la anterior película de Robert Zemeckis, Tras el corazón verde, provocó el milagro y por fin se pudo hacer Regreso al futuro. Hubo unos cuantos obstáculos más, especialmente el de la elección del actor para el papel de Marty McFly. Aunque la primera idea siempre fue Michael J. Fox, éste estaba rodando la serie Enredos de familia y su calendario de trabajo hacía prácticamente imposible su participación en la película. Contrataron a Eric Stoltz. Unas cuantas sesiones de rodaje y miles de dólares después, le despidieron y volvieron a Michael J. Fox. El actor apenas descansó ese tiempo compaginando ambos trabajos. Johnny Depp, John Cusack o Ralph Macchio hicieron pruebas para el personaje.
Se rodó finalmente y en mayo de 1985 se hizo una primera proyección de prueba con público en el teatro Century 21 en San José, California. "Se pusieron de pie y estaban como locos, a tal punto que el gerente del teatro se acercó a uno de nuestros editores de cine y le dijo: 'Tienen un éxito asegurado'", recordó en su momento Gale.
Dinero llama a dinero
Aquel gerente demostró mucho más olfato que el que tuvieron las decenas de ejecutivos de los estudios que rechazaron el guion y se negaron a hacer la película. Regreso al futuro fue la producción más taquillera del año, batió el récord de taquilla mundial, encantó a la crítica consiguió que se multiplicaran las ventas del DeLorean y abrió las puertas a dos secuelas, una serie de animación, unos cuantos videojuegos, una atracción en un parque temático, un musical de Broadway, un restaurante… ganó premios, convirtió en éxito mundial el tema The Power of Love, compuesto por Huey Lewis & The News…
El dinero no deja de brotar de esta película, de la que ahora también esperan sacar una buena tajada los cines Filmax Gran Vía de L'Hospitalet (Barcelona) aprovechando la visita del actor Christopher Lloyd el 1 y 2 de noviembre. Ya han puesto a la venta las entradas, a 75,50 euros, para una proyección especial de Regreso al futuro en 4DX. Explotando el fenómeno fan, para salir con la firma de 'Doc' habrá que pagar 140 euros y, volver a casa con un selfie con el actor costará 260.
Sean cuales sean las ganancias económicas que siga dando la película, nunca se acercará jamás al verdadero beneficio de Regreso al futuro, intangible y mucho más valioso, su gran legado artístico. Un activo que, seguro, perdurará en el tiempo como lo ha hecho hasta hoy. "Marty, ¿te volveremos a ver alguna vez?" (Lorraine). "Te lo garantizo" (Marty McFly).



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