Se mira pero no se toca: las cadenas programan una navidad sin riesgo en la que TVE sale siempre a ganar
La Navidad funciona como un paréntesis en la televisión: el instante en el que las cadenas dejan de fingir que van a reinventarse y regresan, sin disimulo, a los rituales de siempre, convencidas de que en estas fechas no se trata de innovar, sino de cumplir.

Lara García
-Actualizado a
Televisión Española ya ha empezado a desvelar su programación especial de Navidad, adelantándose de nuevo al resto de cadenas, que por ahora no se han pronunciado oficialmente sobre sus planes para estas fechas. La pública vuelve a marcar el ritmo de una parrilla que habla más de costumbre que de innovación.
Aún pendientes de quién presentará finalmente las Campanadas desde la Puerta del Sol en La 1, RTVE como en casa es la apuesta navideña para 2025–26. Según fuentes de la cadena, está pensada para “ilusionar y reunir” a toda la familia, con una mezcla de clásicos y algunas novedades. Estrenos como ARIA, especiales musicales protagonizados por Dani Fernández y Abraham Mateo, ópera, capítulos especiales de La Promesa en Nochebuena y Nochevieja, programas icónicos como Telepasión, la Gala Inocente, Inocente, películas como Encanto y El regreso de Mary Poppins y una amplia oferta en La 2 con humor, concursos y conciertos. Su plataforma digital RTVE Play se dedicará a estrenos diarios, cine y series.
La Navidad como ritual televisivo
RTVE vuelve a apoyarse en el gesto conocido y La 1 articula su programación navideña desde la tradición: del evento institucional al cine familiar, pasando por musicales y formatos propios y especiales de marcas consolidadas como MasterChef, Late Xou o Cifras y Letras.
La institucionalidad sigue siendo un valor en audiencias durante estas fechas y la pública asume ese papel con dos citas clave: el discurso anual del rey Felipe VI y la Lotería de Navidad. En 2024, el mensaje del monarca alcanzó un 14,3% de cuota en Nochebuena —su mejor dato desde 2011—. Y la Lotería de Navidad fue la más vista en seis años, con más de 2,3 millones de contactos que la convirtieron en el sorteo con mayor audiencia desde 2018. La cadena pública también emite misas y espacios de la Conferencia Episcopal Española a través de RNE.
El cine propio y los estrenos internacionales se reservan para los días señalados, mientras que los clásicos del humor —como el Especial de José Mota en Nochevieja o Cómo nos reímos— refuerzan la idea de la repetición y costumbre.
En su Especial Campanadas apuesta por un perfil amplio, construyendo una oferta transversal que busca acompañar a todos los públicos: desde las canónicas protagonizadas por Juan Ramón García y Anne Igartiburu, hasta las conducidas por Broncano y Lalachús en 2024, líderes de audiencia.
La apuesta privada: marcas, espectáculo y estabilidad
Dentro del bloque privado, la Navidad se construye desde la seguridad y la repetición de fórmulas que ya funcionan. En la programación navideña, Antena 3 suele sostener su fortaleza en prime time a través de marcas muy reconocibles, cine comercial y rostros convertidos en sello propio, con una parrilla orientada al público adulto-familiar y un refuerzo sistemático de las fechas clave. En este contexto, se entiende que desde 2014, la presencia de Cristina Pedroche en las Campanadas se haya transformado en un fenómeno mediático autónomo. La revelación del vestido, inicialmente disruptivo para los códigos de la televisión tradicional, se ha consolidado como acontecimiento anticipado durante semanas y seña de identidad del Fin De Año en la cadena. En la Nochevieja pasada, el momento de revelar el vestido fue el minuto más visto del día en toda la televisión, con cerca de 6 millones de espectadores y más de un 35% de cuota de pantalla.
Esa lógica de apuesta segura se extendió en 2024 al resto de la programación navideña, con especiales de recopilación como Lo mejor de cada casa, ediciones festivas de Tu cara me suena en prime time y un despliegue de cine comercial en franjas festivas: sagas como Harry Potter o Jurassic World, animación de DreamWorks y Pixar en las tardes del 25 y 26 de diciembre, y comedias y maratones temáticos pensados para asegurar estabilidad.
Continuidad sin riesgo en Mediaset y perfil bajo en laSexta
En Telecinco, el movimiento fue similar, aunque con menor ambición de evento: proteger su franja de máxima audiencia con entretenimiento reconocible como galas musicales, especiales y reposiciones. En 2024 emitió Nochebuena contigo y Nochevieja contigo, dos galas propias presentadas por Christian Gálvez y Verónica Dulanto, con un cartel de artistas populares como Fangoria, Dani Fernández, Carlos Baute, Omar Montes, Andy y Lucas o Azúcar Moreno. Su Especial Campanadas se emitió en simultáneo en Cuatro, dentro de la gala de Nochevieja y presentado por Ion Aramendi y Blanca Romero desde Lanzarote.
En 2024, Cuatro se mantuvo en la continuidad, apoyándose en valores seguros como First Dates y en cine reconocible, con una propuesta de bajo coste y mínima exposición que prioriza la estabilidad frente a cualquier ambición de liderazgo. En su línea, laSexta afrontó la fecha sin grandes despliegues navideños y centró su oferta en el humor, el cine y la coherencia editorial de su parrilla habitual. Una decisión que la sitúa al margen del espectáculo navideño y confirma que su apuesta sigue siendo no romper la identidad que fideliza a su audiencia durante el resto del año.
Un liderazgo previsible en fechas clave
La Navidad televisiva de 2024 volvió a dibujar una escena conocida, casi previsible: en el cómputo del mes, Antena 3 mantuvo el liderazgo con un 12,3% de cuota, seguida de La 1 (10,1%) y Telecinco (8,9%), mientras laSexta y Cuatro quedaron relegadas a posiciones secundarias, confirmando una jerarquía ya asentada.
Pero cuando el calendario se estrecha y llegan las fechas cargadas de simbolismo, la lógica se altera. La 1 recuperó el centro del salón y lideró en Nochebuena y Navidad con un 14,3 % —su mejor dato desde 2011— y un 11,7 % respectivamente, apoyada en especiales que funcionan como ritual colectivo. 25 años dando Estopa y Telepasión: la gran mentira superaron con holgura los dos millones de espectadores, mientras las privadas quedaron en cifras más contenidas. En Antena 3, Lo mejor de cada casa y Nochebuena con Tu cara me suena rondaron el 11% de cuota y Telecinco cerró la jornada con Nochebuena contigo en un 8,7%.
El gran termómetro volvió a ser la Nochevieja y las Campanadas se convirtieron en territorio público, con 7,15 millones de espectadores y un 42% de cuota en total. La 1 se alzó con el liderazgo, a poca distancia de Antena 3: ambas cadenas superaron los 5 millones y medio de audiencia, con cuotas del 32,6% y el 33,1% respectivamente.
En conjunto, la fotografía que deja la oferta televisiva en la época navideña es la de un sistema que repite sus gestos con una precisión casi automática: la pública afianza su ventaja cuando el calendario se carga de simbolismo y las privadas optan por no salirse del guion, refugiadas en marcas seguras y formatos reconocibles. A la vista de la progresión de los hechos, todo apunta a que este año volveremos a asistir a más de lo mismo: una programación navideña previsible en la que la pública despuntará apoyada en el ritual y la costumbre, mientras las privadas asumen que la Navidad es un territorio perdido de antemano.

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