Público
Público

Fallece el historiador Josep Fontana

Profesor emérito de la Universidad Pompeu Fabra y considerado como uno de los historiadores más prestigiosos de España, ha muerto este martes en Barcelona a los 86 años de edad

Publicidad
Media: 3.67
Votos: 6

Fotografía de archivo de diciembre de 2013 del historiador y profesor emérito de la Universidad Pompeu Fabra Josep Fontana. EFE/Toni Garriga

El historiador y profesor emérito de la Universidad Pompeu Fabra Josep Fontana ha fallecido este martes en Barcelona a los 86 años de edad, según han confirmado fuentes editoriales.

Su investigación abarca muchas publicaciones de los ámbitos de historia económica, historia española del siglo XIX e historia de la hacienda, además de inspirar y dirigir numerosas tesis doctorales. "La comunidad UPF quiere expresar su más profunda tristeza por la muerte de Josep Fontana", ha lamentado la universidad en un apunte en Twitter.

Licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad de Barcelona en1956 (se doctoró en 1970), fue alumno de Jaume Vicens Vives, Ferran Soldevilla y Pierre Vilar y estaba considerado como uno de los historiadores más prestigiosos de España, con obras de referencia como Por el bien del Imperio. Una historia del mundo desde 1945 o La quiebra de la monarquía absoluta (1814-1820), con el que replanteó el tránsito del antiguo régimen a la sociedad capitalista.

En 1966, fue separado de la universidad junto con otros profesores por protestar por la represión sobre los docentes que defendían la libertad desde la universidad. Durante ese tiempo trabajó en la Gran Enciclopèdia Catalana. En la década de los 1970 se reincorporó a la actividad docente.

En 1974 ganó por oposición la cátedra de Historia Económica y Mundial de la recién creada Universitat de Valencia; dos años más tarde se trasladó a la Autònoma de Barcelona (UAB) en una cátedra de la misma denominación, y el curso 1990-1991 formó parte del claustro de profesores de la UPF.

Antifranquista, militante del PSUC hasta principios de los años ochenta, fue distinguido en su trayectoria con la Cruz de Sant Jordi, en 2006, y también con el Premio Nacional a la Trayectoria Profesional y Artística en 2007.

Su última obra fue el monumental ensayo El siglo de la revolución (Crítica), donde planteaba que, aunque el último no ha sido un siglo revolucionario, puesto que las propuestas de la Revolución Rusa acabaron derrotadas, sí ha sido "el siglo de la revolución, en la medida en que estas propuestas, en su doble papel de esperanzas para unos y de amenazas para otros, han marcado toda su historia.

Nada más conocerse su muerte, discípulos y amigos han lamentado su óbito y se han pronunciado a través de las redes sociales, calificándolo de "maestro de maestros", "maestro de historiadores", "profesor de profesores" o "historiador de referencia".