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Mal Pelo seduce a John Berger

Este jueves arranca el Festival Escena Contemporánea con la obra ‘Todos los nombres’, de la compañía catalana

PAULA CORROTO

¿Qué suponen los nombres para cada uno de nosotros? ¿Nos visten o nos desnudan? ¿Qué hay tras conceptos como Dios, ternura, resistencia o mierda? Bajo estas interrogaciones se desarrolla Todos los nombres, la última propuesta escénica de la compañía de danza Mal Pelo con la que este jueves arranca el XI Festival Escena Contemporánea en la sala Cuarta Pared de Madrid. Un trabajo de reflexión y búsqueda en el que sus creadores, María Muñoz y Pep Ramis, han contado, además, con la colaboración de Carlos Thiebaut y su libro Historia del nombrar, y las aportaciones del escritor británico John Berger.

La obra parte de una inmersión en la memoria personal de Muñoz. “Tenía algunos textos escritos hace tiempo sobre este tema y queríamos hacer un trabajo muy de equipo. El objetivo era acercarse a la idea de cómo nombramos a través de la palabra y del cuerpo, que también nombra”, cuenta la bailarina.

"Cuando no tenemos nombres estamos desnudos”En el escenario, cuya decorado es austero, “pero no sencillo”, Muñoz traduce en un solo escénico —como ya hiciera en Tras los ojos— este acercamiento al acto de nombrar. “En la obra hay una duplicidad del personaje. Por un lado, aquel que llamamos Presente, que tiene vetada la palabra, y otro que se denomina Conejo carnaval, que le resta toda la solemnidad filosófica. Jugamos con la contradicción”, explica Muñoz.

"Esta compañía aún tiene que buscarse la vida en festivales fuera de España"La participación de John Berger en la obra llegó a través de un SMS. La compañía Mal Pelo mantiene desde 2002 una relación “humana, muy sencilla y familiar” con el escritor y en este caso el encuentro fue igual de íntimo. “A John le gusta mucho escribir SMS. Mientras preparábamos la obra, él estaba escribiendo un libro sobre Spinoza. Yo le envié el material que tenía y él me mandó un mensaje”, cuenta la bailarina. “Todos tenemos muchos nombres y cada uno tiene su adjetivo, son como prendas de vestir, muéstralos y luego despójate de ellos uno a uno. Cuando no tenemos nombres estamos desnudos”, le escribió Berger.  Y aquello fue suficiente para encender el motor de la pieza.

Con esta representación, Mal Pelo regresa al festival de Escena Contemporánea tras  participar en él en 2003. Mucho han cambiado las cosas desde entonces, reconoce Muñoz. “Ahora no hay tanta separación entre las disciplinas como antes”, dice. Sin embargo, esta compañía, que surgió en 1989, aún tiene que buscarse la vida en festivales fuera de España. “Nos gusta, pero también quisiéramos estar más por aquí”, afirma Muñoz. Ahora estarán tres días en la Cuarta Pared.