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La memoria de Lanzmann crea polémica

El director de 'Shoah' reprocha a un libro sobre la Resistencia de "falsificar la Historia"

GUILLAUME FOURMONT

Cuando se le preguntó a Claude Lanzmann qué opinaba de La vida es bella de Roberto Benigni, la respuesta del director de Shoah fue tajante: "¡En los campos de exterminio, la vida no era bella!". Lanzmann no acepta que la ficción pretenda retratar el mayor "crimen de la Humanidad". El cineasta ataca ahora a un escritor francés por "falsificar la Historia", mientras que la prensa alemana pone en tela de juicio el testimonio de un joven Lanzmann en el Berlín de la posguerra.

Guardó seis meses el silencio antes de expresar su indignación. La novela Jan Karski, de Yannick Haenel, narra la vida de un resistente polaco, y se publicó en Francia en septiembre. Recibió premios y buenas críticas. La semana pasada, Lanzmann denunció en un artículo de seis páginas en la revista política Marianne "las elucubraciones" de Haenel.

El debate sobre la relación entre realidad y ficción en literatura está servido

Karski que Lanzmann conoció durante el rodaje de Shoah era un resistente polaco que informó a las potencias occidentales en 1943 del exterminio de los judíos en Europa. El cineasta va más allá de la simple crítica al acusar al escritor de plagio por inspirarse en su película sin permiso y califica la tercera parte del libro de "invento". "Las escenas que imagina, las palabras y los pensamientos que presta a personajes históricos reales son tan alejados de la verdad que uno se queda estupefacto ante tanto morro ideológico y tanta debilidad de inteligencia", escribió Lanzmann, quien ya había mostrado cierto malestar cuando salió Las benévolas de Jonathan Littell. El debate sobre la relación entre realidad y ficción en literatura está servido.

En una columna de opinión publicada el pasado martes en Le Monde, Haenel se aferra a la libertad de creación: "Recurrir a la ficción no sólo es un derecho, sino que también es necesario, porque no se sabe casi nada de la vida de Karski después de 1945". "La literatura es un espacio libre donde la verdad no existe", añade.

Las memorias de Lanzmann, La liebre de Patagonia (de próxima publicación en España en Seix Barral), saldrán en alemán en septiembre, aunque la prensa duda de algunas interpretaciones del director. En 1949, Lanzmann trabajaba en la Freie Universidad de Berlín, donde, según su libro, le impidieron dar un curso sobre antisemitismo. Uno de los culpables era el decano Edwin Redslob.

El futuro cineasta dio su versión de los hechos en un diario de Berlín Este, que publicó un supuesto poema de Redslob dedicado a la esposa de Goering. "¡Falso!", respondió Christian Welzbacher, el biógrafo de Redslob. Según Welzbacher, el decano ya estaba en la lista negra de Hitler en 1933 y era víctima de la propaganda comunista. Conclusión: el relato de Lanzmann es "una novela".