Público
Público

Einstürzende Neubauten: Sobrevivir al 'crack'

La banda de Blixa Bargeld lleva años financiando sus discos con dinero de sus seguidores, que reciben privilegios como ver la grabación por webcam o asistir a conciertos exclusivos.

JESÚS MIGUEL MARCOS

Los alemanes Einstürzende Neubauten son uno de los grupos experimentales más respetados en la escena internacional. Fueron uno de los grupos claves de Mute, sello pionero del rock industrial y el tecno-pop a principios de lso 80, donde también militó Depeche Mode.

Si su trayectoria creativa ha estado abonada al riesgo y la vanguardia desde siempre, ahora abren el ámbito de experimentación a la forma en la que distribuyen su música. Desde hace cinco años funcionan gracias al Supporter Project. ¿En qué consiste? Sus fans financian la producción del álbum y, a cambio, reciben beneficios como la posibilidad de asistir a la grabación, entradas de conciertos y, por supuesto, el CD cuando la obra está lista. Es el caso de Alles Wieder Offen, que acaba de ser publicado. Hablamos con el bajista Alexander Hacke.  

Después de 25 años haciendo música, ¿qué les motiva para seguir trabajando juntos?
El Supporter Project con los fans nos está ayudando a encontrar esa motivación, además de obligarnos a mantener una disciplina. Este proyecto a través de internet nos anima a experimentar en este campo y nos ha dado el impulso para trabajar duro durante los últimos cinco años. En los dos últimos años hemos grabado diez discos.

¿Qué clase de disciplina?
Cuando trabajas para tus fans, le haces una promesa a cada uno de ellos. No hay intermediarios. Ellos nos prestan el dinero para grabar el disco, son individuos a los que les encanta lo que hacemos. Además, pueden seguir el proceso de creación, nos ven en el estudio a través de webcams. Sin disciplina no sería posible hacerlo. Vamos, que siempre llegamos puntuales al estudio y sin mucha resaca (risas).

¿Los fans son parte del proceso creativo?
Yo no sería tan rotundo, pero de alguna manera se hacen presentes. Por ejemplo: hay veces que llevas mucho tiempo trabajando con una canción que, finalmente, queda aparcada. Los fans te han visto trabajar en esa canción y con el paso del tiempo te piden que la recuperes, porque les gustaba. E incluso te dan ideas sobre la propia canción, diciéndote las razones por las que no debería quedar descartada. Hay alguna canción en este nuevo disco que sobrevivió gracias a los fans.

Además, disfrutan de ciertos privilegios, ¿verdad?
Sí, hicimos algún concierto donde invitamos a los fans de todo el mundo a venir a Berlín para formar parte de la actuación. Terminamos con un coro de más de cien personas (ver foto). En ese caso, se involucraron físicamente en la música.

¿Cómo se graban diez discos en dos años?
Con disciplina. Hemos trabajado 200 días al año. Ocho de esos discos pertenecen a las Musterhaus series, que son básicamente obras experimentales, investigaciones musicales. Tienes que imaginártelo como un teatro. En el escenario puedes ver el disco principal, Alles Wieder Offen, y luego entre bambalinas y en las salas de ensayo adyacentes está el resto de los discos.

Además, el grupo avanza canciones mes a mes, ¿verdad?
Sí. El décimo disco se llama ‘Jewels’ y contiene esas canciones que hemos ido componiendo y subiendo a internet cada mes, sólo para los fans. Son composiciones creadas de un modo muy peculiar.

¿Cuál es ese modo?
Bueno, por un lado tenemos una baraja de 600 cartas. Por el otro, Blixa Bargeld [cantante del grupo y ex guitarrista de la banda de Nick Cave] va escuchando cintas antiguas de la banda, con grabaciones descartadas. Y va apuntando en cada carta detalles de lo que va escuchando: “Unruh empieza”, “Ritmo cuatro por cinco”, “Algo orgánico”, “Nota prolongada”… Cosas así. Luego, cada miembro del grupo coge tres cartas, las mira y ejecuta lo que las cartas le dicen. Es una estrategia ilógica, pero muy interesante. Te obliga a hacer algo completamente distinto a lo que te saldría hacer naturalmente.

El hecho de que Blixa Bargeld haya abandonado los Bad Seeds de Nick Cave, ¿en qué ha afectado a vuestro grupo?
Bueno, ahora tiene más tiempo para Einstürzende Neubauten. Los Bad Seeds trabajaban muchísimo y también salían mucho de gira, con lo que hemos salido ganando.

Berlín es una ciudad muy distinta a la ciudad que vio nacer a Einstürzende Neubauten. ¿Cómo es la ciudad hoy en día?
Bueno, las ciudades donde está el Gobierno están regidas por leyes completamente distintas al resto de ciudades. Hay más seguridad, además de que el turismo, los negocios y el capitalismo están más presentes que en cualquier otro lugar. Creo que Berlín vive de las rentas del pasado, pero todo lo que era genial se está apagando. Por ejemplo, la escena de clubs que produjo grandes obras de arte visual ya no existe. Ahora es muy difícil encontrar un local de ensayo o un estudio de grabación, incluso sitios donde tocar. Ahora la gente sólo habla y no hace nada. La reputación de Berlín es suficiente para que algunos sigan haciendo dinero. Pero si miras en el interior, no está pasando nada.

¿Hay más bandas que hayan hecho algo similar al Supporters Project?
Sí, los escoceses Marillion. Al parecer, tuvieron que suspender una gira porque no vendieron suficientes entradas. Un fan comenzó a recaudar dinero para llevarles a su ciudad y lo consiguió. David Lynch también hace música y puedes apoyarle a través de su fundación. La diferencia es que él trabaja de mes en mes. Con Neubauten sólo pagas una vez... y luego te dejamos en paz (risas).

¿Cuál es su opinión sobre el método utilizado por Radiohead para lanzar su nuevo disco?
Me gusta el gesto, aunque no es nada nuevo. Es una manera de mostrarle a la industria discográfica lo que está ocurriendo. Creo que va a haber un cambio drástico en la industria musical en el próximo año. La industria está intentando recuperar el poder que tenía, pero eso no va a suceder. Al final sólo quedará una gran multinacional.